Clausuran dos fábricas en Kennedy por vender tonelada de carne podrida en Bogotá
Tonelada de carne podrida hallada en Kennedy para venta en Bogotá

Operativo sanitario descubre tonelada de carne en descomposición en localidad de Kennedy

Un operativo de inspección, vigilancia y control realizado por autoridades sanitarias y la Policía en la localidad de Kennedy culminó con la clausura inmediata de dos establecimientos comerciales ubicados en el sector de Las Luces. Durante la intervención, los equipos especializados encontraron aproximadamente una tonelada de productos cárnicos y derivados almacenados en condiciones completamente inadecuadas para el consumo humano, violando todas las normativas de salubridad vigentes en la capital colombiana.

Falta de refrigeración y manipulación a temperatura ambiente

La investigación evidenció una falla crítica en el manejo de los alimentos: la ausencia total de equipos de refrigeración en ambos locales. Según los reportes oficiales, toda la línea de producción operaba a temperatura ambiente, ignorando por completo la cadena de frío exigida para prevenir la proliferación de bacterias y microorganismos en productos cárnicos. Esta situación representaba un riesgo sanitario de proporciones considerables para la población bogotana.

Javier Prieto Tristancho, alcalde encargado de Kennedy, entregó el balance oficial de la intervención precisando que "en este momento tenemos el balance de dos fábricas de alimentos selladas mediante resolución de Policía". El mandatario local explicó que "una se dedicaba al tratamiento de cárnicos en mal estado, presuntamente para aseo o alimentos de mascotas, y la otra procesaba morcillas para consumo humano. Ninguna cumplía con la cadena de frío".

Contaminación cruzada y residuos peligrosos

El operativo de control sanitario no solo reveló la tonelada de carne en estado de descomposición. Durante la inspección minuciosa de los predios, los funcionarios contabilizaron 28 canecas industriales que almacenaban lodos y residuos líquidos sin ningún tipo de tratamiento adecuado. Estos recipientes representaban un foco directo de contaminación cruzada para alimentos listos para comercialización, incluyendo:

  • Chorizos de diferentes tipos
  • Morcillas para consumo humano
  • Vísceras y subproductos cárnicos

La presencia de estos residuos elevaba significativamente el nivel de riesgo biológico tanto para los trabajadores de los establecimientos como para los potenciales consumidores finales en Bogotá.

Denuncias vecinales por afectaciones ambientales

El sellamiento de las fábricas también respondió a llamados reiterativos de la comunidad aledaña, según confirmaron las autoridades. Los residentes del sector venían denunciando afectaciones respiratorias y malos olores provenientes de una estructura instalada de manera irregular en uno de los establecimientos comerciales.

César Cuervo, líder comunitario del sector, explicó que los responsables de la empresa habían construido una chimenea de gran altura que emanaba gases constantes producto del procesamiento inadecuado de los alimentos. Esta alteración ambiental impactó directamente la calidad del aire del vecindario y fue documentada exhaustivamente por las autoridades durante el allanamiento realizado.

Procedimientos administrativos y sanciones

Toda la información recaudada durante el operativo, junto con las múltiples inconsistencias halladas en la documentación de los locales, fue trasladada formalmente a la Secretaría de Salud de Bogotá. Esta entidad deberá emitir el concepto técnico definitivo para establecer los procedimientos adecuados en la destrucción de los alimentos incautados y definir las sanciones administrativas correspondientes contra los responsables de los establecimientos clausurados.

Las autoridades sanitarias reiteraron su compromiso con la protección de la salud pública y anunciaron que continuarán con operativos de control en diferentes sectores de la ciudad para prevenir situaciones similares que pongan en riesgo a la población consumidora de la capital colombiana.