Protesta estudiantil en Normal Superior de Bucaramanga por recorte de almuerzo y espacios lúdicos
Los estudiantes de los grados décimo y undécimo de la Escuela Normal Superior de Bucaramanga realizaron un plantón de protesta que evidenció el creciente malestar dentro de la institución educativa. La manifestación más visible ocurrió luego de que las autoridades escolares redujeran el tiempo de almuerzo de una hora completa a apenas 15 minutos, generando indignación entre la comunidad estudiantil.
Acumulación de inconformidades
La protesta no solo respondió al recorte del horario de almuerzo, sino que representó la expresión de múltiples descontentos acumulados desde el cambio de rectoría en la institución. Los estudiantes denunciaron la implementación de formaciones obligatorias de 20 minutos diarios en la cancha antes de ingresar a clases, restricciones severas de movilidad dentro del plantel educativo y la desaparición completa de los espacios lúdicos que antes disfrutaban.
Sandra Liliana Pinzón, presidenta de los grados décimos, explicó que el detonante principal fue precisamente la reducción drástica del tiempo de almuerzo, que pasó de una hora completa a apenas 15 minutos. Además, señaló que mientras el año anterior se servían aproximadamente 1.150 almuerzos, actualmente apenas se distribuyen entre 500 y 600, dejando a muchos estudiantes sin este servicio fundamental.
Demandas concretas de la comunidad educativa
Las peticiones de los estudiantes y padres de familia que se sumaron a las protestas fueron específicas y medibles:
- Al menos 30 minutos para el almuerzo escolar
- Ingreso directo a los salones de clase sin formaciones obligatorias
- Establecimiento de horarios definidos para los grados décimo y undécimo
- Recuperación de los espacios lúdicos eliminados
La Escuela Normal Superior de Bucaramanga es una de las instituciones públicas más reconocidas de Santander, con 151 años de historia y la importante misión de formar a los futuros maestros del país, lo que añade mayor relevancia a las actuales tensiones.
Intervención del Sindicato de Educadores
El Sindicato de Educadores de Santander ha tomado cartas en el asunto, radicando oficios ante la Secretaría de Educación Municipal y buscando establecer diálogo con la rectoría. El 23 de febrero se realizó una reunión con participación del sindicato, la rectora y la Unión Sindical Obrera (USO), filial de Fecode, donde se abordaron temas cruciales como el gobierno escolar, la convivencia laboral, la jornada académica y la resolución de conflictos.
Eriberto Delgado, presidente del sindicato, aseguró que la institución tiene hasta el 2 de marzo para presentar un plan de soluciones integral que incluya, entre otros puntos prioritarios, la restitución de la hora completa de almuerzo. "Días que pasan son días que van generando más traumatismos en el normal desarrollo de las actividades académicas y pedagógicas", advirtió el dirigente sindical.
Causas estructurales del conflicto
Para Delgado, la crisis actual no comienza ni termina en la rectoría de la institución. El sindicato ha denunciado desde septiembre de 2025 los traslados inconsultos que realizó la Secretaría de Educación de Bucaramanga, donde rectores, coordinadores y maestros fueron reubicados sin consulta ni concertación con las comunidades afectadas.
"Cuando a uno lo trasladan de una manera irregular, eso genera traumatismo", afirmó Delgado, "y es lo que estamos viviendo hoy en la Escuela Normal de Bucaramanga". Según el dirigente, estas decisiones, tomadas desde un ámbito tecnocrático sin considerar el derecho ni las necesidades del contexto escolar, representan la causa estructural de lo que ocurre actualmente en la institución.
Impacto en el desarrollo integral estudiantil
Nini Johanna Cárdenas Ballesteros, psicóloga, magíster en educación y egresada de la misma institución, analizó el impacto de las medidas implementadas. Para la experta, las acciones descritas no contribuyen al desarrollo integral de los estudiantes, ya que la disciplina formativa implica que el estudiante comprenda el sentido de las normas y desarrolle responsabilidad sobre sus propias acciones.
Cárdenas señaló que el aprendizaje significativo ocurre cuando los estudiantes participan activamente, juegan e interactúan con otros. Eliminar los espacios lúdicos, advirtió, no es un ajuste menor: "La actividad lúdica es un espacio donde se fortalecen habilidades socioemocionales, se promueve la convivencia, se estimula la creatividad y se consolidan aprendizajes".
Respecto al almuerzo, la experta subrayó que no es solo una pausa para comer, sino un espacio de formación social donde se fortalecen vínculos y se desarrollan habilidades que hoy se pierden por el uso excesivo de pantallas. Para Cárdenas, el impacto es aún mayor dada la naturaleza de la institución: "Si el colegio tiene el propósito de formar los docentes del futuro, resulta aún más importante que los estudiantes vivan experiencias educativas coherentes con las pedagogías actuales".
Falta de respuestas oficiales
Este medio consultó a la Secretaría de Educación de Bucaramanga para conocer su versión sobre los traslados denunciados y la situación actual de la institución. La entidad no respondió ninguna de las preguntas formuladas, manteniendo silencio sobre el tema. En cuanto a la rectoría de la Escuela Normal Superior, no fue posible obtener una declaración oficial puesto que la rectora solicitó una licencia por incapacidad médica de un mes, dejando el conflicto sin interlocución directa.
La comunidad educativa espera respuestas concretas antes del plazo establecido del 2 de marzo, mientras continúan las tensiones en una de las instituciones formadoras de maestros más importantes del departamento de Santander.
