Profesores de Barranquilla paralizados por extorsiones desde prisión en Boyacá
Una situación de extrema inseguridad afecta a la comunidad educativa en Barranquilla, donde cinco docentes de una institución del suroccidente de la ciudad han denunciado amenazas extorsivas que les impiden ejercer su labor pedagógica. Los maestros reciben llamadas telefónicas y mensajes por redes sociales en los que se les exigen sumas exorbitantes de dinero a cambio de no atentar contra su integridad física.
Origen en la cárcel de Cómbita, Boyacá
La primera hipótesis de las autoridades señala que las extorsiones provendrían desde la cárcel de Cómbita, ubicada en el departamento de Boyacá. Esta no es una situación aislada, ya que en otras regiones del país comerciantes han reportado casos similares con origen en el mismo centro penitenciario. Los extorsionistas justifican sus exigencias alegando que el dinero es para financiar actividades delictivas relacionadas con conflictos armados.
Temor y barreras para denunciar
Los profesores afectados expresan miedo constante de asistir a las instituciones educativas, lo que ha paralizado parcialmente las actividades académicas. Demiris Polo, directiva de la Asociación de Educadores de Barranquilla (ADEA), reveló que "al maestro le da mucho miedo siquiera denunciar en Gaula", refiriéndose a la unidad especializada de la policía. Además, señaló que las familias aconsejan a los docentes ocultarse o evitar ciertas calles, lo que agrava la situación.
Las barreras para presentar denuncias formales incluyen:
- Miedo a represalias por parte de los extorsionistas
- Falta de confianza en los mecanismos de protección estatal
- Presión familiar para mantener un perfil bajo
- Incertidumbre sobre la efectividad de las investigaciones
Contexto de inseguridad en Barranquilla
Este caso se suma a una ola reciente de extorsiones en la capital del Atlántico, particularmente dirigidas a tenderos. Hace pocos días se registró un intento de atentado contra un comerciante que no se concretó porque el arma del agresor se encasquilló. Un ciudadano entrevistado expresó su preocupación: "La situación es bastante preocupante por aquello de que la inseguridad en la que está la ciudad, el hambre se ha tomado la ciudad y uno no ve que esto vaya para ningún lado".
Respuesta de las autoridades
Las autoridades han acudido a la institución educativa para iniciar investigaciones exhaustivas que permitan establecer el origen preciso de las intimidaciones. Como medida de protección inmediata, se anunció el refuerzo de la presencia policial en los alrededores de los planteles afectados. La ADEA ha exigido una solución urgente que garantice la seguridad de los docentes y permita la normalización de las actividades escolares.
La situación evidencia graves fallas en el sistema carcelario que permiten que desde prisión se coordinen actividades delictivas que afectan a ciudadanos en regiones distantes. Las autoridades enfrentan el desafío de desarticular estas redes mientras protegen a las víctimas en un contexto de creciente inseguridad urbana.
