Panfletos amenazantes contra estudiantes obligan a suspensión de clases en Barranquilla
En el suroccidente de Barranquilla, la circulación de panfletos intimidatorios dirigidos específicamente a estudiantes de tres instituciones educativas ha generado una crisis de seguridad que llevó a la suspensión inmediata de las clases presenciales. Las amenazas, difundidas ampliamente a través de redes sociales, contienen referencias directas a la edad de los menores y presuntas vinculaciones con actividades delictivas, creando un clima de temor en la comunidad educativa.
Escalada de violencia en la zona
Esta situación representa la última fase de una escalada progresiva de violencia que ha afectado al sector. Según testimonios recogidos por las autoridades, primero fueron los comerciantes quienes sufrieron extorsiones, luego los docentes enfrentaron presiones y amenazas directas, y ahora el blanco son los estudiantes. "Tenemos miedo" se ha convertido en la expresión más repetida entre padres de familia durante las reuniones con las autoridades.
José Jiménez, presidente de Adeba, confirmó este patrón alarmante: "Comenzaron después con las escuelas, ahora vienen por las escuelas. Comenzaron con nosotros los maestros. Nos han amenazado. Han herido a dos maestros, uno dentro de una misma escuela el año pasado en el municipio de Soledad, otro en el barrio Los Olivos".
Respuesta inmediata de las autoridades
Ante la gravedad de las amenazas, las directivas de los colegios afectados tomaron la decisión de suspender temporalmente las clases presenciales y trasladar toda la actividad académica a la modalidad virtual. Paralelamente, se desplegó un operativo de seguridad que incluye unidades del GAULA Militar Caribe, el Ejército Nacional y la Policía Nacional de Colombia.
El comandante de la Policía en Barranquilla, Edgar Narváez, explicó las acciones emprendidas: "Venimos adelantando intervenciones integrales en las zonas escolares del suroccidente de la ciudad con el fin de prevenir el delito y fortalecer estos entornos escolares". Las fuerzas de seguridad han establecido presencia permanente en las instituciones afectadas y mantienen reuniones constantes con padres de familia y directivos escolares.
Hipótesis sobre el origen de las amenazas
Las autoridades manejan actualmente dos líneas de investigación principales sobre el origen de los panfletos amenazantes:
- Bandas criminales instrumentalizando menores: La primera hipótesis sugiere que grupos delincuenciales estarían utilizando a estudiantes para expandir su influencia en el territorio escolar.
- Broma pesada de un estudiante: La segunda posibilidad apunta a que podría tratarse de una acción irresponsable de un estudiante de último grado, aunque las autoridades toman todas las amenazas con máxima seriedad.
Mientras continúan las investigaciones, las clases se mantienen en modalidad virtual. Las autoridades han anunciado que este jueves se evaluará si existen las condiciones de seguridad necesarias para retomar la presencialidad académica, decisión que dependerá directamente de los avances en las investigaciones y las medidas de protección implementadas.



