Plan Maestro de Alcantarillado en Vélez, Santander: Una década de espera y afectaciones comunitarias
Los residentes del municipio de Vélez, ubicado en el departamento de Santander, continúan soportando una prolongada espera por la culminación del Plan Maestro de Acueducto y Alcantarillado, una obra de infraestructura crítica que supera ya los once años sin finalización. Esta demora ha generado una profunda preocupación en la población debido a los reiterados contratiempos y las significativas afectaciones en su vida diaria.
Sanciones disciplinarias y graves irregularidades
En el año 2025, la Procuraduría General de la Nación tomó medidas contundentes al sancionar al interventor del contrato, Pedro Mauricio Beltrán Dulcey. La entidad de control lo inhabilitó por un período de diez años para ejercer cualquier cargo público y le impuso una multa equivalente a cien salarios mínimos legales vigentes. La determinación se basó en la omisión de sus deberes, específicamente al no exigir la calidad adecuada de los materiales ni la correcta ejecución de la obra, lo que resultó en serias fallas técnicas durante su desarrollo.
Impacto directo en la comunidad veleña
Actualmente, la situación en Vélez es crítica. Las calles del municipio permanecen intervenidas y abiertas desde hace más de ocho meses debido a la instalación de tuberías, generando:
- Afectaciones severas en la movilidad urbana y rural.
- Pérdidas económicas y dificultades para el comercio local.
- Alteraciones significativas en la vida cotidiana de los habitantes.
El ingeniero civil y veedor ciudadano, Luis Enrique Santamaría, ha sido enfático al señalar que el proyecto, inicialmente planeado para ejecutarse en aproximadamente un año, ha superado ampliamente una década sin culminación. Según sus declaraciones, durante el desarrollo de la obra se presentaron graves irregularidades en el manejo de los recursos, incluyendo giros a través de fiducias y anticipos a contratistas que posteriormente abandonaron la ejecución del proyecto.
Problemas estructurales y desfinanciación
Santamaría también alertó que la obra se encuentra en un estado de "desfinanciación" y ha sido ejecutada de manera desordenada. Esta falta de planificación ha generado impactos negativos adicionales, como:
- Deterioro de varios tramos viales con fisuras, baches y hundimientos.
- Necesidad de levantar y reconstruir el pavimento en algunos sectores.
- Reiteradas intervenciones en la infraestructura vial que agravan los problemas de movilidad.
Vigilancia y acompañamiento de la Procuraduría
Ante las constantes quejas de la comunidad, la Procuraduría ha implementado jornadas de acompañamiento en el municipio. Estas acciones buscan mediar entre las partes involucradas y atender las inquietudes de los habitantes. La entidad de control ha reiterado que mantendrá una vigilancia estricta sobre el proyecto y no descarta nuevas actuaciones disciplinarias si se evidencian más irregularidades en su ejecución.
La situación en Vélez, Santander, refleja un caso emblemático de cómo las demoras en obras de infraestructura esencial pueden afectar profundamente a las comunidades, generando no solo inconvenientes logísticos sino también desconfianza en las instituciones responsables de su ejecución.



