Ingeniera colombiana lidera el operativo de rescate más complejo de la NASA en el Pacífico
La misión Artemis II de la NASA se aproxima a su momento más crítico: el regreso a la Tierra de los cuatro astronautas tras completar una travesía histórica de 10 días alrededor de la órbita lunar. Liliana Villarreal, ingeniera colombiana y directora de Aterrizaje y Recuperación de Artemis, ha revelado los detalles del riguroso protocolo que garantizará la seguridad de la tripulación durante este proceso de alta complejidad.
El reingreso atmosférico: un desafío de velocidades extremas
El retorno de la cápsula Orion está programado para el 10 de abril a las 7:07 p.m. hora colombiana, frente a las costas de San Diego, California. La nave espacial enfrentará condiciones extremas al entrar en contacto con la atmósfera terrestre, alcanzando velocidades de aproximadamente 40.000 kilómetros por hora.
"El momento que podría ser el más desafiante de la misión para nosotros es esperar el amerizaje después de que el vehículo entre a la atmósfera", explicó Villarreal, quien supervisa la transición de la nave desde el espacio profundo hasta la cubierta de un buque de la Marina de Estados Unidos.
Sistema de paracaídas: la clave para un descenso controlado
Para lograr un contacto seguro con el agua, la NASA ha implementado un complejo sistema de 11 paracaídas que se activarán de forma secuencial y precisa. Este mecanismo permitirá que la cápsula reduzca drásticamente su velocidad, pasando de 40.000 kilómetros por hora a apenas 32 kilómetros por hora en el momento del amerizaje.
"Nuestro equipo ha estado desarrollando el equipo de apoyo terrestre, el marco conceptual de las operaciones y los procedimientos para garantizar el éxito", afirmó la ingeniera colombiana, destacando los años de preparación dedicados a este momento crucial.
Protocolo de rescate: coordinación entre NASA y Marina de EE.UU.
Una vez que la cápsula Orion toque las aguas del océano Pacífico, aproximadamente a 60 millas de la costa estadounidense, comenzará un despliegue coordinado entre buzos especializados de la Marina y expertos en aguas abiertas de la NASA.
El procedimiento incluye:
- Evaluación inicial de riesgos externos por parte de especialistas
- Estabilización de la nave mediante embarcaciones pequeñas y helicópteros
- Instalación de una balsa inflable conocida como 'porche delantero' debajo de la escotilla lateral
- Extracción individual de los cuatro astronautas mediante dos helicópteros
Atención médica y recuperación final
Los astronautas serán trasladados inmediatamente al buque principal, donde recibirán una evaluación médica completa en un compartimiento especializado. Posteriormente, volarán en helicóptero desde el barco de regreso a la costa o al Centro Johnson de la NASA.
"Cuando los cuatro miembros de la tripulación estén fuera de la cápsula, el porche delantero será reposicionado para permitir que los astronautas sean subidos individualmente a un helicóptero", detalló Villarreal sobre el procedimiento de evacuación.
Finalmente, los equipos trabajarán en el remolque de la cápsula Orion hasta la cubierta inundable del buque, asegurando la nave para su transporte y análisis posterior. Este proceso marca el cierre de la operación bajo la supervisión de la experta colombiana, culminando así una de las misiones espaciales más ambiciosas de la historia reciente.



