La crisis de la ciencia en Colombia: más allá de los recursos
La crisis que atraviesa la ciencia colombiana no se limita únicamente a una escasez de recursos financieros. Se trata de un problema profundo que involucra falta de liderazgo, debilidad institucional y ausencia de visión a largo plazo por parte del Estado. En este momento crítico, Colombia mantiene $4,6 billones estancados en el fondo de ciencia del Sistema General de Regalías, mientras el ecosistema de ciencia, tecnología e innovación (CTI) enfrenta restricciones severas y una incertidumbre presupuestal alarmante.
Recursos paralizados y prioridades contradictorias
En el contexto del nuevo decreto de emergencia económica, existe una alta probabilidad de que estos recursos se reorienten para atender necesidades urgentes, como las inundaciones que afectan gravemente a departamentos como Córdoba y otras regiones del país. Sin embargo, el debate sobre la financiación de la ciencia trasciende esta coyuntura. El punto central radica en la ausencia de liderazgo del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (MinCiencias), una deficiencia que se arrastra desde su creación y que se ha agudizado durante los últimos cuatro años de gobierno.
El problema fundamental que enfrentan los científicos colombianos no es meramente presupuestal; es institucional y estratégico. Colombia cuenta con un órgano rector del sistema de CTI que no ha logrado establecer una apuesta clara para convertir a la ciencia en un motor de desarrollo a largo plazo. Esta situación es particularmente preocupante considerando que el Plan Nacional de Desarrollo (PND) establece que las cinco transformaciones tienen como eje transversal precisamente la ciencia, la tecnología y la innovación.
Ejecución marginal y presupuesto insuficiente
MinCiencias, en su rol de órgano rector del sector, no ha avanzado significativamente en la ejecución de los recursos de regalías para el periodo 2023-2026. Los datos son elocuentes:
- En el bienio 2023-2024, la ejecución ha sido marginal
- En 2023 se ejecutaron aproximadamente $136 mil millones
- En 2024 apenas se alcanzaron $69 mil millones
- Mientras tanto, permanecen sin ejecutar $4,6 billones en la bolsa de recursos
A esta baja ejecución se suma un segundo factor preocupante: la reducida asignación del Presupuesto General de la Nación para MinCiencias. Para el año 2025, esta asignación se acercó a tan solo $300 mil millones, lo que limita drásticamente la capacidad del ministerio para sostener una agenda robusta de investigación e innovación.
Capacidad instalada versus financiamiento
Estas cifras resultan claramente insuficientes para un ecosistema que actualmente cuenta con:
- 25.514 investigadores reconocidos, de los cuales el 17% se ubica en el máximo nivel
- 6.322 grupos de investigación activos en todo el país
A pesar de esta capacidad instalada, los recursos disponibles siguen siendo limitados frente a las metas trazadas desde la primera Misión de Sabios hace más de tres décadas. Garantizar un financiamiento estable, predecible y de largo plazo no es un asunto sectorial exclusivo: se trata de una condición habilitante fundamental para elevar la productividad, diversificar la economía y sostener el desarrollo del país.
Consecuencias estratégicas y casos emblemáticos
La débil capacidad de incidencia de MinCiencias en las discusiones presupuestales pone en riesgo apuestas estratégicas que dependen directamente de la ciencia y la innovación. Entre estas se encuentran:
- La transición energética del país
- La respuesta efectiva al cambio climático
- El fortalecimiento del sector productivo nacional
Todas estas iniciativas requieren investigación aplicada, infraestructura científica especializada, formación de talento humano calificado y articulación efectiva con el sector empresarial.
Un ejemplo emblemático de la falta de enfoque estratégico es la adjudicación errática de $630 mil millones en un único proyecto: el Centro de Inteligencia Artificial. Esta iniciativa corre el riesgo de convertirse en el "elefante blanco" de la ciencia colombiana, especialmente después de su reciente asignación a InterNexa, un actor nuevo en el ecosistema de CTI.
Un llamado a recuperar la visión científica
Hoy, la comunidad científica colombiana se encuentra frente a un MinCiencias errático, sin una estrategia coherente que beneficie al sector y que, paradójicamente, pone en riesgo el desarrollo y crecimiento del país. Es imperativo recuperar las apuestas de la Segunda Misión de Sabios y los sueños de la Primera Misión, estableciendo finalmente una política científica integral, articulada y con visión de futuro.
La ciencia colombiana requiere más que recursos económicos: necesita liderazgo claro, institucionalidad sólida y una visión estratégica compartida que trascienda los ciclos políticos y se proyecte hacia las próximas décadas. Solo así podrá cumplir su papel como motor genuino del desarrollo nacional.