Episodio crítico en el Sistema de Regalías compromete desarrollo regional
La Ley 2779 del 21 de diciembre de 2022 estableció el presupuesto del Sistema General de Regalías (SGR) para el período 2023-2024, asignando $2,9 billones específicamente a ciencia, tecnología e innovación (CTeI). Durante estos dos años, se lanzaron once convocatorias públicas destinadas a financiar proyectos estratégicos en todo el territorio nacional.
Resultados preocupantes en la ejecución
Sin embargo, la información más reciente, actualizada al 17 de marzo de 2026, revela una situación alarmante: solo dos convocatorias lograron completar todo el ciclo de evaluación y aprobación. La gran mayoría de los proyectos presentados por universidades, centros de investigación y alianzas con el sector productivo no consiguieron avanzar hasta las etapas finales del proceso.
Este desempeño está muy por debajo de lo esperado para un ejercicio de esta magnitud, donde se anticipaba que la mayoría de los proyectos viabilizados transitaría hacia su perfeccionamiento y posterior aprobación por parte del Órgano Colegiado de Administración y Decisión (Ocad) de CTeI.
Impacto en el sistema nacional de innovación
La situación trasciende lo meramente administrativo y compromete seriamente la estabilidad y credibilidad del Sistema Nacional de CTeI, particularmente en las regiones. Cada propuesta representa un esfuerzo complejo de articulación institucional que involucra:
- Desarrollo de capacidades técnicas y humanas
- Fortalecimiento de la relación universidad-empresa-Estado
- Promoción de la formación de talento especializado
- Contribución a la apropiación social del conocimiento
Cuando funcionan adecuadamente, estos proyectos dinamizan los ecosistemas regionales de innovación y contribuyen significativamente al cierre de brechas estructurales en el país.
Causas y consecuencias de la problemática
Entre las causas identificadas se encuentran:
- Deficiencias en la gestión operativa del sistema
- Creciente judicialización de los procesos administrativos
- Debilidades en la estructuración técnica de los proyectos
- Múltiples modificaciones regulatorias durante el proceso
La situación no puede ser minimizada, especialmente considerando que en muchas regiones del país, los recursos del SGR en CTeI constituyen la principal fuente de financiación para impulsar la innovación y la sofisticación productiva. Lo ocurrido diluye oportunidades reales de desarrollo económico, social y ambiental en territorios que dependen críticamente de estos recursos.
Contraste con períodos anteriores
Resulta particularmente revelador contrastar esta situación con el bienio 2019-2021, cuando en medio de la transición de Colciencias al Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación, fue posible estructurar y ejecutar un plan bienal de convocatorias públicas, abiertas y competitivas por $2,1 billones. Este precedente demuestra que el Estado sí puede gestionar de manera efectiva estos recursos estratégicos cuando existe voluntad política y capacidad técnica.
Lo que está en juego
Más allá de la ejecución presupuestal, lo que está en riesgo actualmente es:
- La confianza en el sistema de regalías como mecanismo de desarrollo
- La credibilidad institucional del Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación
- La posibilidad de que Colombia avance hacia un modelo de desarrollo basado en el conocimiento
- La capacidad de las regiones para impulsar sus propios procesos de innovación
La frustración de la academia y de los actores del sistema, tanto a nivel nacional como regional, es comprensible y justificada. Quienes participaron en la transformación institucional de 2019 lo hicieron con la expectativa de consolidar un sistema más robusto, articulado y orientado a resultados concretos.
Hoy, lo que se evidencia es una brecha preocupante entre esas expectativas y la experiencia reciente. La comunidad académica y científica confía en que este episodio crítico no se repita durante el actual bienio 2025-2026, y que se tomen las medidas correctivas necesarias para garantizar la efectiva ejecución de los recursos destinados a impulsar la innovación desde las regiones.



