NASA activa fase decisiva de Artemis II con inicio oficial de cuenta regresiva
La NASA activó este lunes la fase decisiva de la misión Artemis II con el inicio oficial de la cuenta regresiva, un hito histórico que marca el inminente regreso de astronautas a la órbita lunar tras más de cinco décadas sin misiones tripuladas más allá de la órbita terrestre. El conteo comenzó a las 16:44 EST (21:44 GMT), dando paso a los procedimientos finales previos al lanzamiento que representa uno de los momentos más significativos en la exploración espacial contemporánea.
Condiciones favorables y preparativos finales
Durante una rueda de prensa, la agencia espacial estadounidense confirmó que todos los sistemas avanzan conforme a lo previsto, en una etapa clave para la ejecución del despegue. A pocas horas de este punto crítico, el panorama meteorológico se mantiene favorable, con la NASA informando que existe un 80% de probabilidad de condiciones óptimas, aunque advirtió que los vientos fuertes y la nubosidad podrían convertirse en factores de riesgo que requieren monitoreo constante.
La directora de lanzamiento, Charlie Blackwell-Thompson, transmitió un mensaje de confianza al señalar: "Ciertamente, todas las señales indican en este momento que estamos en una forma excelente, excelente a medida que entramos en la cuenta regresiva", reflejando el optimismo del equipo de control de misión frente a este evento histórico.
Detalles del lanzamiento y objetivos de la misión
El lanzamiento está programado para el miércoles a las 18:24 hora local (22:24 GMT) desde el Centro Espacial Kennedy en Florida, donde el cohete Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) y la nave Orión permanecen listos en la plataforma. Se trata de la misión más ambiciosa de la agencia en décadas, con el objetivo fundamental de llevar a cuatro astronautas a la órbita lunar por primera vez desde la histórica Apolo 17 en 1972.
La tripulación está integrada por:
- Reid Wiseman (NASA)
- Christina Koch (NASA)
- Victor Glover (NASA)
- Jeremy Hansen (astronauta canadiense)
Este equipo será protagonista de una misión que busca reabrir el camino de la exploración humana hacia el espacio profundo, estableciendo las bases para futuras misiones que podrían incluir el establecimiento de presencia humana sostenible en la Luna.
Duración del viaje y preparación de la tripulación
Emily Nelson, directora principal de vuelo, destacó el alcance del proyecto al afirmar: "La oportunidad es enorme para finalmente poder enviar a nuestra tripulación más lejos de lo que nadie ha ido antes. Y es un momento increíble para la generación Artemis; estamos emocionados y listos para proceder".
En cuanto a la duración del viaje, Nelson explicó que se estima en alrededor de diez días, aunque subrayó la naturaleza cambiante de este tipo de misiones: "No quiero tentar a los dioses del espacio diciendo que sé exactamente qué ocurrirá ni cómo se realizarán los encendidos de los motores, porque obviamente las cosas pueden cambiar durante el vuelo. Pero, en términos generales, para un lanzamiento planeado el 1 de abril, el aterrizaje sería el 10 de abril".
Previo al despegue, los astronautas concluyeron su periodo de cuarentena el viernes y pasaron los últimos días en Florida acompañados por sus familias, manteniendo los protocolos de seguridad mientras se preparaban psicológica y físicamente para esta misión histórica. Durante el fin de semana ofrecieron su última rueda de prensa antes del inicio de la misión, compartiendo sus expectativas y emociones con la comunidad internacional.
Monitoreo de factores externos y clima espacial
En paralelo a los preparativos técnicos y humanos, la NASA también monitorea factores externos como la actividad solar que podría afectar las condiciones del lanzamiento. Amit Kshatriya, administrador asociado, aseguró que no existen preocupaciones relevantes, incluso tras una potente llamarada solar registrada el domingo que provocó interrupciones de radio en regiones de Asia y Australia y generó una eyección de masa coronal hacia la Tierra.
Sin embargo, Kshatriya aclaró: "No esperamos que la CME cause ningún efecto", al anticipar que las condiciones del clima espacial se estabilizarán antes del lanzamiento programado, demostrando la capacidad de la agencia para gestionar múltiples variables en este complejo proceso de exploración espacial.



