Recorte presupuestal en ciencia amenaza investigación básica y desarrollo nacional
Una vez más, el rubro asignado para Ciencia en el proyecto de presupuesto presentado al Congreso de la República ha experimentado una reducción significativa. Esta disminución no es un hecho aislado, sino que forma parte de una tendencia preocupante que se ha acelerado durante los últimos cuatro años, comprometiendo seriamente las capacidades de investigación científica en el país.
La correlación entre chocolate, premios Nobel y financiación científica
En 2012, el médico Franz Messerli publicó un artículo en la revista de medicina de Nueva Inglaterra donde establecía una correlación entre el consumo de chocolate per cápita y el número de premios Nobel por país. Aunque el estudio tenía un propósito humorístico para ilustrar cómo las correlaciones no implican causalidad, generó un importante debate científico.
Posteriormente, en 2013, investigadores belgas identificaron una variable crucial que Messerli había omitido: el producto interno bruto (PIB) de los países. En el Journal of Nutrition, demostraron que las naciones con mayor PIB tienden a tener más premios Nobel, lo que revela una relación más profunda entre la inversión sostenida en investigación básica y los logros científicos reconocidos internacionalmente.
La crisis presupuestal del Ministerio de Ciencias
La situación actual en Colombia refleja exactamente lo contrario de esta dinámica. El Ministerio de Ciencia, Tecnología e Innovación (Minciencias) ha tenido que solicitar más del doble de lo asignado en el presupuesto para poder cumplir con sus funciones básicas. Esta caída acelerada en los recursos dificulta enormemente el trabajo del ministerio y hace que se pierdan capacidades y oportunidades en investigación fundamental.
La ingeniería financiera como solución temporal
Actualmente, abrir una convocatoria de investigación requiere que el Ministerio realice complejos ejercicios de ingeniería financiera, reuniendo recursos de múltiples fuentes para compensar lo que el presupuesto ordinario no cubre. Esta situación ocurre a pesar del presupuesto, no gracias a él.
Los recursos de regalías: una solución incompleta
Cuando los científicos alertan sobre esta crisis presupuestal, frecuentemente se les recuerda la existencia de financiación a través de recursos de regalías. Sin embargo, una análisis detallado revela problemas significativos:
- Preocupante ejecución de estos recursos debido a mecanismos mal diseñados
- Alta rotación de miembros del OCAD (Órgano Colegiado de Administración y Decisión)
- Cambios constantes en las reglas de juego
- Solo entre 8% y 13% de los recursos de convocatorias 2023-2026 se destina a proyectos de ciencia básica
La paradoja colombiana: materias primas sin valor agregado
Colombia enfrenta una paradoja similar en múltiples frentes. Somos productores de uno de los mejores cacaos del mundo, pero importamos chocolate terminado. De igual forma, tenemos las materias primas del conocimiento - estudiantes talentosos, laboratorios y preguntas científicas relevantes - pero no financiamos adecuadamente la investigación que les da valor.
La investigación básica es aquella que realizamos los científicos para resolver preguntas fundamentales sobre el funcionamiento de la naturaleza. Esta investigación rompe paradigmas y es esencial para el desarrollo tecnológico y social de cualquier nación.
La verdadera correlación causal
Messerli propuso con humor que para ganar más premios Nobel había que comer más chocolate. La respuesta seria es otra: hay que invertir en ciencia básica con la misma constancia con que Suiza, Alemania y el Reino Unido lo han hecho por décadas, independientemente del ciclo político.
Esta correlación sí es causal. Países que mantienen inversión sostenida en investigación científica, independientemente de su consumo de chocolate, son los que realmente logran avances significativos y reconocimiento internacional. Colombia necesita entender esta lección antes de que el desfinanciamiento crónico de la ciencia cause daños irreparables a su capacidad de innovación y desarrollo.
La profesora Yenny Hernández, del Departamento de Física y Vicedecana de Investigación de la Facultad de Ciencias de la Universidad de los Andes, alerta sobre esta situación crítica que amenaza el futuro científico del país.



