Controversia en la Universidad Nacional: estudiantes se dividen sobre paro tras decisión judicial
En medio de un clima de tensión y debate interno, la comunidad estudiantil de la Universidad Nacional de Colombia enfrenta una profunda división respecto a la convocatoria de paro académico, tras el fallo judicial de segunda instancia que ordena el regreso de José Ismael Peña a la rectoría de la institución.
Asamblea estudiantil versus voluntad mayoritaria
La noche del martes 17 de febrero de 2026, horas después de conocerse la decisión judicial, líderes estudiantiles convocaron una asamblea en el auditorio León de Greiff de la sede Bogotá, donde se declaró paro definido hasta el próximo martes 24 de febrero, con posibilidad de extensión. Sin embargo, esta decisión no reflejaría la voluntad de la mayoría de los estudiantes, según evidencian sondeos recientes.
"Yo represento a un sector del estudiantado que me eligió. Inmediatamente se conoció el fallo, comenzaron a bombardearme por mensajes preocupados porque no querían que se interrumpiera el semestre", explicó Kevin Arriguí, representante estudiantil ante el Consejo de la Sede Bogotá, quien intentó sin éxito intervenir en la asamblea para expresar su disenso.
Resultados contundentes de encuesta estudiantil
Ante la polarización, Arriguí realizó una encuesta masiva enviada por correo electrónico a todos los estudiantes de la sede Bogotá, consultando sobre su posición respecto al paro. Los resultados fueron reveladores:
- 4.999 estudiantes participaron en la consulta, triplicando la participación de procesos anteriores como la constituyente universitaria.
- 2.840 estudiantes (56,8%) manifestaron no estar de acuerdo con el paro.
- 1.942 personas (38,8%) expresaron su apoyo a la medida de fuerza.
- 217 estudiantes (4,3%) prefirieron no opinar al respecto.
Esta participación, superior a muchos mecanismos oficiales de la universidad, indica claramente que la mayoría del estudiantado en Bogotá rechaza la interrupción académica.
Preocupaciones sobre el calendario académico
Gustavo Ortiz, estudiante de Veterinaria, expresó su inquietud: "Es entendible que muchas personas no estén de acuerdo con que Peña sea rector. Sin embargo, ese malestar no debe convertirse en una excusa para interrumpir las clases. En los últimos años venimos teniendo el calendario corrido por el paro de 2024, y justo ya nos estábamos poniendo al día".
Por su parte, Lucía Restrepo, estudiante de Derecho, añadió: "Llevamos casi dos años en una disputa por la rectoría. Cuando finalmente hay un fallo definitivo, lo que la comunidad universitaria debería hacer es acatar las decisiones judiciales. La representación estudiantil debería defender nuestros intereses, y parece que eso no lo están haciendo".
Posición en otras sedes universitarias
La tendencia contraria al paro no se limita a Bogotá. En la sede Manizales, por ejemplo, la asamblea estudiantil se declaró en "normalidad académica", rechazando explícitamente cualquier llamado a cese de actividades. Esta posición refleja una corriente de pensamiento que prioriza la continuidad del proceso educativo sobre las protestas.
Argumentos de los convocantes al paro
Los estudiantes que apoyan la medida de fuerza argumentan en su comunicado oficial que la acción de tutela interpuesta por Peña "desconoce la voluntad del estudiantado y de los distintos estamentos que conforman la comunidad universitaria". Además, sostienen que la decisión judicial afecta la autonomía universitaria y la democracia interna.
Entre sus exigencias se encuentran:
- La renuncia inmediata de José Ismael Peña como rector.
- Que el Consejo Superior Universitario apruebe el mecanismo de elección definido en la próxima plenaria de la Mesa Constituyente Universitaria.
- Garantías para la participación efectiva en espacios de decisión.
- Respaldo institucional para el Encuentro Nacional de Estudiantes.
Un panorama dividido que refleja tensiones mayores
Esta situación evidencia las profundas tensiones que atraviesan la Universidad Nacional, donde se enfrentan visiones contrapuestas sobre la gobernanza institucional, la autonomía universitaria y los mecanismos de participación estudiantil. Mientras algunos sectores insisten en la protesta como herramienta de presión, la mayoría estudiantil parece inclinarse por la continuidad académica y el respeto a las decisiones judiciales.
El desenlace de esta controversia marcará no solo el inmediato futuro del semestre académico, sino también el modelo de relación entre las directivas universitarias, el estudiantado y los mecanismos de participación democrática dentro de la institución.