Universidad Icesi despide con emotivo homenaje al exrector Francisco Piedrahíta
La Universidad Icesi vivió una jornada profundamente emotiva con la despedida del exrector Francisco Piedrahíta, una de las figuras más influyentes en la educación superior de Colombia. El acto congregó a familiares, colegas y miembros de la comunidad académica, quienes recordaron no solo su destacada trayectoria profesional, sino también su excepcional calidad humana, aspecto que resaltaron repetidamente quienes tuvieron el privilegio de conocerlo.
Un legado que trasciende lo académico
Durante la ceremonia, su hijo Esteban Piedrahíta compartió reflexiones conmovedoras sobre el impacto que su padre tuvo en múltiples ámbitos. Reveló que, tras el accidente que desencadenó su fallecimiento, han recibido numerosas muestras de afecto provenientes de diversos sectores de la sociedad. Según su testimonio, los mensajes coincidían en resaltar la humanidad del exrector, cualidad que consideró fundamental para consolidarlo como un verdadero líder en el ámbito educativo nacional.
El exrector dejó una huella indeleble en la transformación institucional de Icesi. Bajo su dirección visionaria, la universidad evolucionó de ser un centro enfocado en sectores específicos a convertirse en una institución reconocida por su excelencia académica, su enfoque innovador y su compromiso inquebrantable con la inclusión social. Este proceso de cambio estratégico permitió ampliar significativamente el acceso a la educación superior y fortalecer sustancialmente la investigación científica, posicionando a Icesi como un referente nacional e internacional.
La dimensión personal de una pérdida irreparable
Para la familia Piedrahíta, el legado no se mide exclusivamente en logros institucionales. Esteban también se refirió a la dimensión personal de esta pérdida, reconociendo la dificultad de asimilar la ausencia en medio de las múltiples responsabilidades que han debido afrontar. En sus palabras más íntimas, expresó que lo que más extraña es la cercanía cotidiana, el poder compartir momentos, abrazarlo y saludarlo cada día, reflejando así el lado más humano del duelo familiar.
El fallecimiento de Francisco Piedrahíta ocurrió días atrás en Cali, luego de complicaciones derivadas de un infarto que sufrió durante un viaje en Turquía. Tras este episodio crítico, fue trasladado urgentemente a Colombia, donde permaneció bajo cuidados médicos especializados hasta su deceso.
Reacciones en los ámbitos académico y empresarial
Su partida generó reacciones inmediatas en diversos sectores, especialmente en los círculos académicos y empresariales, donde era ampliamente reconocido por su capacidad de liderazgo transformador y su visión integral sobre el papel estratégico de la educación en el desarrollo nacional. Durante más de dos décadas al frente de la Universidad Icesi, lideró procesos de crecimiento institucional sin precedentes y promovió iniciativas orientadas a fortalecer la calidad educativa y la inclusión social.
Además de su trabajo académico, Piedrahíta mantuvo una participación activa en el sector empresarial, lo que le permitió impulsar una visión articulada entre educación superior y desarrollo económico sostenible. Esta perspectiva integral fue uno de sus sellos distintivos y contribuyó a su reconocimiento como pensador estratégico.
Un homenaje que refleja su impacto transformador
La despedida en Icesi se convirtió en un espacio significativo para resaltar este recorrido multidimensional y reconocer su aporte fundamental a la formación de miles de profesionales colombianos. Durante el homenaje, las intervenciones coincidieron en destacar que su influencia trasciende ampliamente las aulas universitarias, dejando una marca profunda en la forma de entender la educación como herramienta esencial de transformación social.
El acto concluyó entre mensajes de gratitud y reconocimiento colectivo, en una ceremonia que reflejó cabalmente el impacto de su vida tanto en lo profesional como en lo personal, dentro y fuera de la comunidad académica. La Universidad Icesi abrió sus puertas para esta conmemoración, permitiendo que estudiantes, profesores y personal administrativo se unieran en este último adiós a quien fuera su guía durante más de veinte años.
La ceremonia no solo recordó sus logros institucionales, sino que especialmente enfatizó los valores humanos que caracterizaron su liderazgo, consolidando así su legado como uno de los educadores más influyentes de la Colombia contemporánea.



