La justicia respalda la autonomía universitaria frente a intentos de intervención gubernamental
En un significativo revés político para el gobierno del presidente Gustavo Petro, la Sala Tercera de Decisión Laboral del Tribunal Superior de Bogotá revocó el fallo de primera instancia que había negado una tutela interpuesta por José Ismael Peña, quien a partir de hoy queda definitivamente confirmado como rector electo de la Universidad Nacional de Colombia.
Un proceso judicial que restablece la legalidad universitaria
La decisión judicial, emitida en las últimas jornadas, revivió la elección del Consejo Superior Universitario, que es el escenario natural donde se nombra a este funcionario. El fallo obliga específicamente a la Universidad Nacional a dejar en firme el Acta 05 del 21 de marzo de 2024, documento que certifica la validez de la elección del rector.
El texto del fallo es explícito al afirmar que la rectoría de Peña "mantiene plena vigencia jurídica", estableciendo un precedente importante sobre la autonomía universitaria. Esta decisión representa un claro freno a los intentos del gobierno actual de intervenir en las diferentes rectorías de las universidades públicas del país, esfuerzos que se han observado desde la posesión de Petro en agosto de 2022.
Reacciones políticas y movilizaciones estudiantiles
Como era de esperarse, algunos sectores estudiantiles históricamente afines al marxismo convocaron de inmediato el tradicional paro y cese de actividades. Estos estudiantes, que han sido apoyados directamente por el gobierno actual, manifestaron su rechazo al fallo judicial y en redes sociales exigieron la revisión de la decisión en la Corte Constitucional.
Fuentes estudiantiles aseguran que se les podría estar dañando el plan de usar los movimientos de estudiantes de las instituciones públicas para hacerse "sentir" a lo largo de la campaña presidencial. Esta estrategia explicaría por qué el gobierno quería tener en su bolsillo a los rectores de:
- La Universidad Nacional
- La Universidad Distrital
- La Universidad Pedagógica
- La Universidad Manuela Beltrán
- Las universidades de Antioquia y Atlántico
- Muchas otras instituciones públicas
Contexto de presión política y amenazas
No es casualidad que fuerzas afines al petrismo como los movimientos de indígenas y minorías afros lleguen frecuentemente a instalarse en el Campus de la Universidad Nacional. Esta semana se observó lo que pretenden hacer al secuestrar por horas a diferentes funcionarios de entidades estatales como la Agencia Nacional de Tierras o el DANE.
Todos estos eventos siguen el mismo modus operandi que usaron en 2021 para hacerle creer al país que había un "estallido social" con marchas prefabricadas. Por su parte, el profesor Peña explicó que durante el año que estuvo por fuera de la rectoría, sufrió graves amenazas de muerte. Algunos profesores y estudiantes que abiertamente lo apoyaron también sufrieron ataques sistemáticos por parte de las bodegas digitales.
Desafíos futuros para la rectoría confirmada
Ahora Peña deberá administrar la institución en medio de la candente campaña presidencial, un reto nada fácil. El profesor ha mostrado la intención de subirse al potro en movimiento y piensa llegar hasta el final de su período que culmina el 30 de abril de 2027.
Es clave que ahora los miembros de la fuerza pública, coordinados con la Secretaría de Seguridad del Alcalde Galán, trabajen de la mano para que no se vuelvan moda por esta época los continuos disturbios claramente financiados con intenciones políticas. La autonomía universitaria no puede usarse para desconocer la presunción de legalidad de un acto administrativo, y el gobierno perdió en su intento de hacerle creer a los estudiantes que la elección de un rector era igual a la de un alcalde o un congresista.