Exrector de la Universidad Nacional cuestiona legalidad del nombramiento de nuevo rector
En una contundente columna de opinión publicada en EL TIEMPO, el reconocido químico y exrector Moisés Wasserman ha levantado su voz contra el nombramiento del profesor Leopoldo Múnera Ruiz como rector de la Universidad Nacional de Colombia. Wasserman, quien dirigió la institución entre 2006 y 2012, calificó el movimiento como un "experimento" y aseguró que se trató de "un acto contrario a las leyes y las normas propias de la universidad".
Un proceso jurídicamente cuestionado
El profesor Wasserman, doctor en Bioquímica de la Universidad Hebrea de Jerusalén y con posdoctorado en la Universidad Estatal de Nueva York, fundamenta su crítica en decisiones judiciales concretas. "Esto no es un asunto de opinión, es un hecho jurídico firme, es cosa juzgada", afirmó el científico, destacando que "tan firme que lo soportan dos sentencias del Consejo de Estado, y una más del Tribunal Superior de Bogotá".
Según el exrector, la irregularidad fue tan evidente que fue necesaria "una orden perentoria de posesionar a quien había sido primeramente nombrado" después de que el Consejo de Estado ya se había pronunciado.
Preocupaciones sobre el enfoque académico
Wasserman reveló que, según testimonios de presentes, la principal razón para que el Consejo Superior Universitario (CSU) no hubiera nombrado inicialmente al profesor Múnera fue que "su programa era político y muy poco académico". El exrector argumentó que "la mejor política para una universidad es una buena política académica", cuestionando así el enfoque del nuevo rector.
Durante su año y medio en el cargo, mientras los jueces deliberaban sobre la legalidad de su nombramiento, Múnera logró impulsar la constituyente universitaria, un proceso que Wasserman analiza críticamente.
La constituyente universitaria bajo la lupa
El profesor Wasserman detalló cómo la constituyente se articuló en tres ejes principales:
- Democratización de la vida universitaria
- Reforma del gobierno y su funcionamiento
- Construcción colectiva y participativa
Sin embargo, el científico observó una preocupante ausencia: "Las palabras educación, investigación, pedagogía, conocimiento, proyección de resultados y similares están prácticamente ausentes. En cambio, se repiten con altísima frecuencia democracia, participación, gobierno, y similares".
Participación limitada y descontento generalizado
Los datos sobre participación en el proceso constituyente revelan cifras alarmantes. Según Wasserman, en la elección de mesas de trabajo "participaron solo el 25,4 % de los docentes y el 6,7 % de los estudiantes". Además, destacó que "en el caso de los docentes, el 53 % de las listas eran de candidato único, y en el de los estudiantes, el 74 %", con un 30 % de votos en blanco.
Un estudio realizado entre profesores de Ciencias de Bogotá muestra que "78,3 % no está de acuerdo con la constituyente y 74,2 % no participará", según el exrector. Wasserman también mencionó que "los documentos disponibles, de departamentos y facultades, manifiestan, en general, opiniones negativas sobre las propuestas".
Un llamado a terminar el "experimento"
Con su experiencia de laboratorio, Wasserman hizo una analogía contundente: "Dada la irregularidad de la rectoría que promovió el proceso, y el limitado entusiasmo de estudiantes y docentes por él, la universidad debería dar por terminado el experimento. Quienes trabajamos en laboratorios sabemos que muchas veces el experimento con resultados negativos es el más informativo".
La defensa de la universidad pública
El exrector culminó su columna con una reflexión sobre la importancia de proteger las instituciones académicas: "La Universidad pública debe ser protegida, y su autonomía, respetada. El país no puede darse el lujo de perderla o disminuir su verdadera dimensión. Los gobiernos son transitorios, las universidades y la academia viven mucho más tiempo".
Wasserman, actualmente profesor titular de la Universidad Nacional, fue director del Instituto Nacional de Salud y presidente de la Academia Colombiana de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales, lo que le otorga una perspectiva única sobre los desafíos que enfrenta la educación superior en Colombia.



