Nemonte Nenquimo: 'Seremos jaguares' y la lucha por la Amazonía
Nemonte Nenquimo: 'Seremos jaguares' y la Amazonía

La activista y escritora waorani Nemonte Nenquimo, nacida en 1986 en Pastaza, Ecuador, ha publicado el libro Seremos jaguares, donde narra su infancia, juventud y su lucha por la protección de la Amazonía. En 2019, ganó una demanda contra el Estado ecuatoriano que protegió cerca de 500.000 acres de selva de la explotación petrolera, lo que la llevó a ser reconocida por la revista Time como una de las 100 personas más influyentes del mundo en 2020.

El significado del jaguar en la cultura waorani

En entrevista con El Espectador, Nenquimo explicó que el jaguar es un animal sagrado para su pueblo. “Es el mensajero de nuestro dios y nuestro animal sagrado porque, antes de la conquista y antes del contacto con el mundo exterior, el jaguar nos comunicaba cuando había peligro o riesgo en el territorio”, señaló. El jaguar alertaba al chamán, quien a su vez alertaba a la comunidad. “Hasta hoy en día, nosotros creemos que el jaguar es la representación de nuestro dios. Por eso pusimos ese título”, añadió.

El libro fue escrito en colaboración con su pareja, Mitch Anderson. Nenquimo comentó que su cultura es oral, no escrita. “Mi papá me dijo: ‘Nemo, ¿por qué no escribes un libro? El mundo no conoce nuestra historia’. Y yo le decía: ‘Papá, yo no soy escritora’. Entonces mi papá me dijo: ‘Mira, ahí está tu compañero de vida. Él viene del mundo de afuera y puede escribir’”. Así iniciaron un proceso colaborativo y familiar.

Banner ancho de Pickt — app de listas de compras colaborativas para Telegram

El proceso de escritura y la sanación personal

Narrar su juventud fue difícil, pues incluye experiencias íntimas y dolorosas. “Dudaba y tenía miedo, porque ni siquiera se lo había contado a mis padres; mi propia familia no sabía lo que pasó, el abuso”, confesó. La introducción del libro es fuerte, ya que su padre consideraba que muchos secretos no debían contarse para sobrevivir. Sin embargo, Nenquimo decidió compartir su memoria para ayudar a otras mujeres. “El libro fue una terapia para superar muchas cosas. Habla de que las mujeres no podemos callar; podemos alzar nuestra voz”, afirmó.

La activista destacó que posicionarse como lideresa siendo mujer e indígena fue un reto. “Era la parte más vulnerable, la más difícil de todo lo que he vivido. Cuando conté todo eso, sentí como si mi niña interior se tranquilizara”, expresó. Muchas mujeres se han acercado a ella llorando, diciéndole: “Eso también me pasó, no solo tú sufriste”. Nenquimo se siente feliz de haber tenido la valentía de compartir su historia, lo que ha ayudado a otras a sanar.

El regreso a sus raíces y el inicio del activismo

Nenquimo salió de su hogar a corta edad y luego regresó. “En el mundo de afuera es muy fácil perder el idioma, la conexión con la naturaleza y la cultura. Pero siempre queda un vacío si primero no identificamos quiénes somos, de dónde vienen nuestros abuelos y cuáles son nuestras raíces”, explicó. Empezó a soñar con los ancestros que la llamaban, por lo que regresó a su tierra. “El amor por mi selva, por mi pueblo y por mí misma ha sido la base más fuerte para enfrentar mi vida”, sostuvo.

Para Nenquimo, es fácil que los pueblos indígenas caigan en las trampas del mundo exterior. En el libro compara la situación con la boa, el animal más peligroso de la Amazonía. “La boa atrae, atrae y atrae, y de repente uno se confía, siente que ese animal es bueno, y luego mata. Eso lo escribo de una manera muy profunda, porque también se tiene que saber que el mundo exterior es feroz”, detalló.

Liderazgo y equilibrio espiritual

Su activismo no solo se dirige al exterior, sino también a su propio pueblo. “Muchos jóvenes piensan que el mundo de afuera es lo mejor. Por eso empezamos a trabajar en una educación propia con los niños y los jóvenes, para que podamos identificar quiénes somos y recuperar nuestros conocimientos”, indicó. Este camino ha sido desgastante, física y emocionalmente.

Banner post-artículo de Pickt — app de listas de compras colaborativas con ilustración familiar

Para mantenerse clara, Nenquimo recurre a la medicina tradicional y la ayahuasca. “Eso me ha permitido mantenerme espiritualmente conectada. Ser líder no significa solamente pelear y estar en guerra todo el tiempo. También hay que desconectarse y darse tiempo para estar en la naturaleza”, afirmó. Si no se tiene ese equilibrio, es fácil enfermar la mente, la salud, el espíritu y el cuerpo, y no se pueden enfrentar las amenazas diarias al territorio.

Reconocimiento internacional y llamado a la solidaridad

El reconocimiento internacional ha visibilizado su lucha. “Queremos que la gente y la sociedad del mundo nos apoyen y que tengan solidaridad con quienes estamos en primera fila defendiendo la vida. Ya no estamos hablando solamente de la defensa de la vida de los pueblos indígenas; ahora estamos hablando de la defensa de la vida planetaria”, subrayó. En el contexto del cambio climático, los pueblos indígenas están en primera línea, arriesgando su vida para cuidar y proteger la selva.

Anhelos para su pueblo y el Ecuador

Nenquimo advierte que la amenaza del extractivismo sigue presente. “Mirán debajo de la tierra y ven mucha riqueza en el petróleo crudo. Y esa expansión afecta no solamente a nuestro pueblo, sino también a otros pueblos que viven bajo la misma amenaza”, denunció. Pide que el gobierno y los políticos respeten sus hogares. “Todo lo que vivimos y defendemos no es solamente para Ecuador como país, sino también para el mundo”, afirmó.

La activista exige que se escuche a los pueblos indígenas y se respeten sus territorios, en lugar de impulsar más extractivismo y consultas engañosas. “La única manera para que podamos vivir en el futuro es que escuchen a los pueblos indígenas y los respeten”, concluyó.