Juan Andrés Barranco Torres nunca había preguntado por su abuelo. Sabía que se llamaba Jorge, que era periodista y que estaba muerto. Durante las primeras dos décadas de su vida, él había permanecido como una laguna en su historia familiar. Cuando empezó a investigar, se enteró de que era fotógrafo de El Espectador y de que había sido asesinado en Segovia, Antioquia, el 24 de abril de 1991. Ese mismo día, había llegado al municipio acompañado de Julio Daniel Chaparro con la tarea de investigar las secuelas de una masacre paramilitar ocurrida.
El hallazgo de una historia silenciada
La investigación de Juan Andrés lo llevó a descubrir no solo la identidad de su abuelo, sino también el contexto de violencia que marcó a Colombia en los años 90. Jorge Torres, fotógrafo de El Espectador, y Julio Daniel Chaparro, periodista, fueron asesinados mientras cubrían las consecuencias de una masacre paramilitar en Segovia. Este hecho, que había sido un tabú en su familia, se convirtió en el motor de una búsqueda de verdad y justicia.
El teatro como herramienta de memoria
La obra "Astilla y farola" surge de esta investigación. En escena, Simón Baquero interpreta a Julio Daniel Chaparro, mientras que Juan Andrés Barranco da vida a su abuelo, Jorge Torres. La puesta en escena busca reconstruir los últimos días de los periodistas y reflexionar sobre el silencio que rodea la violencia contra la prensa en Colombia. A través de la narrativa teatral, se exploran temas como la memoria histórica, el duelo y la resiliencia.
Un legado que trasciende generaciones
Para Juan Andrés, participar en la obra ha sido un proceso catártico. "Interpretar a mi abuelo me ha permitido conocerlo de una manera que nunca imaginé. Es una forma de honrar su memoria y de contar una historia que merece ser escuchada", afirma. La obra no solo rinde homenaje a las víctimas, sino que también invita al público a reflexionar sobre la importancia del periodismo en contextos de conflicto.
"Astilla y farola" se presenta en el Espacio La Barca en Bogotá, como parte de una programación que busca visibilizar las historias de periodistas asesinados en Colombia. La pieza teatral es un recordatorio de que la memoria es una herramienta poderosa para construir un futuro más justo.



