La desparasitación es una de las medidas preventivas más importantes para la salud de perros y gatos, pero también una de las más subestimadas. Aunque algunos cuidadores creen que solo es necesaria al ver gusanos o síntomas evidentes, expertos en bienestar animal advierten que debe realizarse periódicamente para evitar problemas de salud tanto en animales como en personas.
Mitos sobre la desparasitación
El Instituto Distrital de Protección y Bienestar Animal (IDPYBA), en su programa digital "Entre Patas y Bigotes", desmintió varios mitos. Uno de los más comunes es pensar que los animales solo necesitan desparasitarse cuando presentan gusanos visibles. "Si tú esperas a ver gusanos, ya vas tarde para desparasitar", señaló la entidad. Muchos parásitos pueden permanecer en el organismo sin señales evidentes, afectando progresivamente la salud.
El IDPYBA también descartó prácticas caseras como el uso de ajo. "El ajo no sirve para desparasitar", recordó. La presencia de parásitos puede causar diarreas, anemia, pérdida de peso, problemas digestivos y disminución de defensas, además de representar un riesgo para las personas.
Parques y espacios públicos: focos de contagio
Boehringer Ingelheim Colombia, junto con la Universidad de Antioquia, realizó un estudio en parques públicos de siete ciudades del país. Los resultados mostraron que seis de cada diez parques evaluados presentaron parásitos prevenibles asociados a animales de compañía. Además, se detectaron nemátodos gastrointestinales con potencial zoonótico en el 58,3 % de los espacios analizados. Más de un tercio de las muestras fecales recolectadas contenían parásitos intestinales.
"Muchas personas asumen que el riesgo es bajo cuando el perro luce sano y no presenta signos evidentes. Sin embargo, la exposición a parásitos puede pasar desapercibida", explicó Boehringer Ingelheim. Actividades cotidianas como olfatear el suelo, caminar sobre el césped o interactuar con otros animales facilitan el contacto con huevos o larvas.
Riesgo silencioso y salud humana
Los parásitos intestinales suelen actuar de manera silenciosa; una mascota puede estar infectada sin mostrar cambios notorios. Aunque los perros tienen mayor acceso a parques, los gatos también están expuestos, especialmente en hogares con ambas especies. Según datos de Boehringer Ingelheim, alrededor del 60 % de los agentes patógenos de enfermedades en personas tienen origen animal, y el 75 % de las enfermedades infecciosas emergentes provienen de animales. Por ello, la prevención protege tanto a mascotas como a familias.
Frecuencia recomendada de desparasitación
La frecuencia varía según edad, estilo de vida y exposición. Las guías internacionales ESCCAP y TroCCAP recomiendan desparasitación mensual en perros y gatos con acceso frecuente al exterior o riesgo constante de exposición. El IDPYBA recuerda que no existe una fórmula universal: cachorros, adultos, mascotas de interior y las que salen regularmente requieren planes diferentes. "La desparasitación no es esperar a que se enfermen, es medicina preventiva", enfatizó la entidad. Se recomienda acudir al veterinario para definir un esquema adecuado e incorporar esta práctica en las rutinas de cuidado, como vacunas o controles.



