Nairobi, 11 jun (EFE).- Los niños que residen en Bunia, ciudad del este de la República Democrática del Congo (RDC) y foco del actual brote de ébola, "viven con miedo" de contagiarse y de perder a sus familiares debido a la enfermedad, alertó este jueves la organización Save the Children.
Miedo constante entre los menores
"Actualmente, los niños viven con miedo a infectarse, pero también con el de perder a sus familiares, a su madre, a su padre", declaró el responsable de respuesta al ébola de Save the Children, Babou Rukengeza, en una rueda de prensa virtual.
El doctor Rukengeza, presente en la zona, explicó que una de las prioridades de la organización es respaldar a aquellos menores que han perdido a uno o ambos progenitores, ya que en ese momento son "especialmente vulnerables".
"Necesitamos ubicarlos en hogares temporales para que tengan tiempo de recuperarse y nuestro personal pueda apoyarlos", añadió.
Apoyo integral a las familias
En sus equipos de respuesta, Save the Children incluye primeros auxilios, asistencia psicológica, social, prevención de infecciones y educación para los niños y sus familias, quienes suelen experimentar "angustia" y "ansiedad".
"Las familias ahora temen enviar a los niños a la escuela. Esto es algo que estamos observando. Tratamos de colocar profesionales de control de infecciones en las escuelas y convencer a las familias de que pueden llevar a los niños de regreso", afirmó Rukengeza.
Además, destacó que la infección por ébola afecta más a mujeres y niñas, pues son ellas quienes "administran el hogar", acarrean agua, cocinan y cuidan a los demás.
"Cuando hay un enfermo, una mujer estará allí. La madre cuidará al enfermo. Al estar en contacto con su cuerpo, puede infectarse", detalló.
Impacto en la desnutrición
El brote de ébola también agrava la desnutrición en una región ya afectada por este problema antes de la reaparición del virus, debido al conflicto que azota el este de la RDC desde 1998. Por ello, la ONG está proporcionando alimentos a los niños y sus familias.
Según datos de las autoridades congoleñas, la enfermedad ha causado 127 muertes entre 635 casos confirmados en la RDC.
La epidemia se ha extendido a la vecina Uganda, donde se han confirmado 19 contagios, incluidos 14 casos considerados importados de la RDC y dos fallecimientos. El brote corresponde a la cepa de Bundibugyo, con una tasa de letalidad entre el 30 % y el 50 %, sin vacuna autorizada ni tratamiento específico, según la Organización Mundial de la Salud (OMS), que considera "alto" el riesgo de brote en África subsahariana y "bajo" a nivel global.



