Brasilia, 11 jun (EFE).- El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, reiteró este jueves que demostrará a su homólogo estadounidense, Donald Trump, que la justificación de imponer aranceles al país por la deforestación es infundada, ante la reducción histórica del 37,5 % en la destrucción de la selva amazónica durante los últimos diez meses.
Lula defiende la posición brasileña
“Mi guerra es narrativa, es probar que tenemos la razón, pero no queremos pelear, queremos respeto”, afirmó Lula durante un acto donde se actualizaron los datos trimestrales del monitoreo de deforestación de la Amazonia y del Cerrado brasileño.
Además de la caída del 37,5 % en la deforestación amazónica, registrada entre agosto de 2025 y mayo de 2026, la tala se redujo un 8,2 % en el Cerrado, la sabana brasileña, según datos preliminares obtenidos mediante observaciones satelitales.
Meta de deforestación cero para 2030
Los datos mensuales evidencian un declive continuo de la deforestación en la región; por lo que, Lula volvió a subrayar su objetivo de alcanzar una deforestación cero en 2030.
“Esto no es una meta de Naciones Unidas, ni un compromiso firmado en conferencias internacionales como la COP. No, es lo justo”, insistió el mandatario brasileño.
Respuesta a las acusaciones de Estados Unidos
De acuerdo con el ministro brasileño del Medio Ambiente, João Paulo Capobianco, “otra mentira” utilizada por Estados Unidos para justificar los aranceles se refiere a la exportación de madera ilegal, que también es monitoreada por el Gobierno brasileño.
“Brasil no está exportando madera ilegal”, aseveró Capobianco y destacó que los datos son auditables.
La semana pasada, el Gobierno estadounidense propuso imponer un arancel del 25 % a Brasil por supuestas prácticas comerciales desleales en la relación bilateral, entre las que se mencionó la deforestación y la exportación de madera ilegal.
Un día después, Washington anunció una tarifa adicional del 12,5 % para los países que no combatan adecuadamente el trabajo forzoso, entre los cuales incluyó a Brasil. EFE



