Con la mirada puesta en el Mundial 2026, diversos expertos han alertado sobre un "riesgo exacerbado" para la salud de atletas y espectadores debido a las previsiones de calor extremo. Urgen a considerar "medidas basadas en la naturaleza" y planes de contingencia similares a los aplicados en caso de tormentas eléctricas.
El Mundial más cálido de la historia
Las 16 ciudades sede del torneo en Canadá, Estados Unidos y México enfrentan cada año el impacto en la salud por temperaturas cada vez más extremas producto del cambio climático. En un encuentro 'online' con periodistas, Katharine Hayhoe, científica jefa de la organización ambiental The Nature Conservancy (TNC), advirtió que este Mundial será "el más cálido de la historia de la humanidad".
"Nuestra salud depende de la salud del planeta y muchas de las soluciones a cuestiones sanitarias involucran a la naturaleza", señaló Hayhoe.
Recomendaciones para proteger a jugadores y aficionados
Jennifer Vanos, profesora de Sostenibilidad en la Universidad de Arizona (EE. UU.), añadió que frente a un "clima cambiante y ciudades cada vez más cálidas" se debe pensar "qué es lo mejor para la salud y el rendimiento de los jugadores, y cómo mantener a las personas seguras e hidratadas" con pausas y modificando horarios.
"En algunas grandes carreras se están preparando planes de contingencia, como en el Maratón de Los Ángeles, permitiendo que los corredores se retiren antes; pero no podemos hacer eso en una Copa del Mundo, así que hay que establecer otros planes", sostuvo Vanos.
Se necesitan "medidas adecuadas de prevención del calor y no centrarnos únicamente en la respuesta cuando ya ha ocurrido el problema". Por ello, subrayó que "ya hay directrices muy claras para eventos deportivos cuando se producen relámpagos o grandes tormentas eléctricas, y se debería empezar a pensar en el calor de esta manera".
El papel de los árboles en la mitigación del calor urbano
Rob McDonald, experto en soluciones basadas en la naturaleza para contrarrestar el calor urbano, resaltó su potencial para mantener la seguridad de las personas en zonas urbanas, como las ciudades que acogerán los partidos. Considera que se debe "ampliar la perspectiva y pasar de pensar en un estadio concreto a pensar en la ciudad donde se encuentra ese estadio y en cómo se sienten las personas mientras caminan hacia allí o recorren la ciudad".
Gran parte del bienestar de visitantes y aficionados "depende de la temperatura y la intensidad del efecto de 'isla de calor urbana' (diferencia entre la temperatura del centro de una ciudad y la de una zona rural cercana)".
En este sentido, McDonald se remitió a un estudio reciente publicado en la revista Nature, que recopila datos de las grandes ciudades del mundo para analizar su cobertura arbórea, la temperatura de la superficie observada por satélite y la del aire para entender hasta qué punto los árboles enfrían las ciudades.
"Aproximadamente la mitad del calor urbano es mitigado por los árboles", apuntó, por lo que las ciudades serían "aproximadamente el doble de cálidas de lo que son actualmente si no los tuvieran", si bien los beneficios que aportan "están distribuidos de forma muy desigual", lamentó.
Así, las ciudades más ricas, como muchas de Estados Unidos y Canadá, "reciben más refrigeración de los árboles que las de países con menores ingresos" e incluso ciudades como la propia capital mexicana "presentan un nivel medio de enfriamiento menor".
Limitaciones de las soluciones basadas en la naturaleza
Aunque los árboles ayudan, solo pueden resolver "una parte del problema" pues con el cambio climático "las temperaturas aumentarán drásticamente: aunque plantáramos muchos más árboles, únicamente podrían compensar un 20 % del aumento de temperatura previsto entre ahora y el año 2100", por lo que también es importante "reducir las emisiones de gases de efecto invernadero para evitar un cambio climático catastrófico", añadió McDonald.
"Nadie está hablando de plantar árboles dentro de los estadios, pero si pensamos en la seguridad de las personas que visitan ciudades como Nueva York, los árboles son muy importantes para su comodidad y para su salud", concluyó.



