El cambio climático y el aumento del calor extremo en la región euromediterránea podría reducir la capacidad de los aviones para despegar, según una investigación del Centro Europeo de Investigación y de Formación Avanzada en Cálculo Científico (CERFACS), en la que han colaborado la empresa Airbus y la Universidad de Murcia.
Impacto en los próximos 30 años
En el marco del proyecto Impacto del Cambio Climático en Aviación, los investigadores estiman que la capacidad de despegue podría menguar hasta en siete toneladas de peso por avión en los próximos 30 años. Esto tendría repercusiones sobre la seguridad operativa, los costes del transporte aéreo y la gestión de los vuelos, informa esa institución docente en un comunicado.
Efectos más severos hacia la segunda mitad del siglo
Hacia la segunda mitad del siglo XXI, esa pérdida de capacidad de despegue sería aún mayor, de hasta once toneladas en aviones comerciales. Esto se debe a que cuando la temperatura del aire aumenta, su densidad disminuye y reduce tanto la sustentación generada por las alas como el empuje de los motores.
Como consecuencia, los aviones pierden capacidad para elevar peso durante el despegue, una de las fases más críticas del vuelo. Esto acarrea tasas de ascenso más bajas y mayores distancias necesarias para abandonar la pista, lo que reduce los márgenes de seguridad.
Consecuencias económicas y operativas
Además, las aeronaves podrían requerir un mayor consumo de combustible para cumplir los mismos requisitos operativos, lo que incrementa los costes. Las consecuencias podrían trasladarse también a la gestión aeroportuaria y a los pasajeros, con posibles retrasos, reprogramaciones de vuelos, restricciones de carga o de viajeros, derivaciones a otros aeródromos e incluso cancelaciones durante los episodios de calor más intenso.



