La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica (NOAA) confirmó hace unos días la presencia del fenómeno de El Niño, un evento que para Colombia representa mayores temperaturas y disminución de lluvias. Ante las alertas sobre la intensidad que tendrá este evento, la NASA realizó nuevas observaciones a través del satélite Sentinel-6 Michael Freilich para monitorearlo. Los hallazgos indican que el Fenómeno de El Niño sigue intensificándose.
Señales complementarias: temperatura y altura del mar
La NOAA encontró que las temperaturas de la superficie del mar en el Pacífico ecuatorial central y oriental registraron al menos 0,5 grados Celsius por encima del promedio durante varios meses consecutivos. Por su lado, los científicos de la NASA observaron un signo complementario: una mayor altura de la superficie del mar. “Cuando el agua del océano se calienta, aumenta su volumen y provoca que la superficie del mar se eleve, lo que convierte la altura del agua en un indicador fiable de la temperatura del océano”, explicó la NASA. Esto significa que las temperaturas superiores a lo normal y las mayores alturas de la superficie del mar en algunas zonas del océano Pacífico ecuatorial están asociadas con El Niño.
Ondas Kelvin y acumulación de calor
Las primeras señales del fenómeno de El Niño detectadas por el satélite Sentinel-6 Michael Freilich, lanzado en 2020 por la NASA y dirigido por la ESA (Agencia Espacial Europea), llegaron en la primavera de este año. En ese momento identificaron masas de agua cálida de cientos de kilómetros de ancho, conocidas como ondas Kelvin, que se desplazaban del Pacífico occidental al Pacífico oriental. Ese desplazamiento de agua cálida provocó una acumulación de calor bajo la superficie del océano. Sin embargo, lo que le preocupa a la NASA es cuánto calor se almacena en el subsuelo. “Esto es importante porque una capa cálida poco profunda podría no tener mucho impacto en el clima y el tiempo, mientras que un gran reservorio de calor bajo la superficie puede ser mucho más relevante”, compararon los científicos. Piense en una olla de agua: si solo la superficie está caliente, su efecto es pasajero, pero si una gran cantidad se calienta, dura más tiempo con esas temperaturas.
Comparación con El Niño de 1997
Según Severine Fournier, investigadora del nivel del mar del Laboratorio de Propulsión a Chorro (JPL) de la NASA, y Michael Freilich, científico adjunto del proyecto Sentinel-6, las condiciones en el Pacífico occidental el 8 de junio eran similares a las de la misma fecha en 1997, año en que surgió un El Niño excepcionalmente fuerte. En ese evento, y en el de 2015-16, las temperaturas de la superficie del mar aumentaron más de 2,5 grados Celsius por encima del promedio. Según un estudio de científicos de la Universidad de Harvard, los incendios masivos avivados por El Niño fueron responsables de miles de muertes prematuras por contaminación del aire entre 1997 y 1998, y contribuyeron a hasta 100.000 muertes entre 2015 y 2016.
Perspectivas para 2026
La NASA dice que las condiciones cálidas en el Pacífico oriental en 2026 se han retrasado, con una menor acumulación de ondas Kelvin para la misma fecha. Que alcance o no el nivel de 1997 dependerá de la actividad oceánica en las próximas semanas. La comunidad científica y las autoridades colombianas se mantienen en alerta ante la posible intensificación del fenómeno, que podría agravar la sequía y las altas temperaturas en el país.



