San Sebastián (España), 11 jun (EFE).- Amnistía Internacional (AI) recomendó este jueves a los accionistas de CAF, compañía española que participa en el proyecto del tren ligero de Jerusalén, que realicen una desinversión responsable. La organización también instó a las empresas auditoras y agencias de calificación crediticia a revisar los criterios que afectan a esta firma, especializada en sistemas integrales de transporte como el ferrocarril.
Petición ante la junta de accionistas
Antes de la junta de accionistas de CAF, que se celebrará este sábado, AI reiteró la solicitud de que la multinacional suspenda de inmediato la provisión de productos y servicios para el tren ligero de Jerusalén, que conecta Israel con asentamientos judíos ilegales en territorio palestino ocupado, según un comunicado. Además, le reclama que no opte a ningún otro contrato público que pueda contribuir a la ocupación ilegal.
Críticas a la postura corporativa
La ONG de derechos humanos se muestra contraria a las afirmaciones corporativas de CAF sobre la neutralidad del proyecto, los derechos humanos de la población palestina, sus obligaciones internacionales y la necesidad de transparencia, así como el menosprecio de las investigaciones de la ONU.
Recomendaciones a inversores y auditoras
A los inversores, les pide que, además de proceder a una desinversión responsable si CAF no se retira del proyecto, voten contra la aprobación del informe anual de la compañía y el de información no financiera. A las empresas auditoras, les aconseja realizar una revisión exhaustiva del contenido del informe para evaluar su adecuación a los estándares internacionales en materia de derechos humanos y debida diligencia empresarial. A las agencias de calificación crediticia, que revisen la calificación otorgada a CAF, valorando el impacto potencial de los riesgos asociados en derechos humanos, cumplimiento normativo y sostenibilidad.



