5 rutas para bajar la inflación en Colombia: análisis de la Universidad de San Buenaventura
5 rutas para bajar la inflación en Colombia: análisis universitario

La inflación en Colombia podría retomar una senda de descenso más rápida durante los próximos meses, pero ese resultado dependerá de decisiones que van más allá de las tasas de interés, según concluye un análisis de la Universidad de San Buenaventura, que identifica cinco frentes de acción para acelerar la reducción del costo de vida y plantea dos escenarios para 2027, según las medidas que adopte el nuevo Gobierno.

Contexto inflacionario actual

El estudio llega después de que el país cerrara junio con una inflación anual de 6,14%, la más alta desde julio de 2024, y de que el Banco de la República elevara su tasa de interés del 9,25% al 12% durante 2026. A pesar de ese endurecimiento de la política monetaria, los precios completaron cuatro meses consecutivos de aceleración y el índice de precios al consumidor acumuló un incremento de 4,77% entre enero y junio, según cifras del Dane citadas en el documento.

Política monetaria y sus limitaciones

Para la Universidad de San Buenaventura, este comportamiento no significa que la política monetaria haya perdido efectividad. Explican que las tasas de interés actúan con rezago sobre el crédito, el consumo y la inversión, pero no tienen la capacidad de modificar factores como los contratos indexados, el déficit fiscal, la oferta de gas o la logística de distribución de alimentos, que también influyen sobre la inflación.

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"La tasa de interés no perdió su capacidad de combatir la inflación, pero está trabajando con una mano atada. Lo que no puede hacer es reescribir contratos de arrendamiento, ampliar la oferta de gas, reparar vías rurales o corregir el déficit público", afirmó Lorena Gutiérrez, decana de la Facultad de Ciencias Económicas y Administrativas de la Universidad de San Buenaventura, sede Bogotá.

Primer frente: reducir la indexación

El primer frente consiste en disminuir la indexación, es decir, evitar que algunos precios continúen aumentando automáticamente con base en la inflación del año anterior o en el incremento del salario mínimo. Estos expertos mencionan casos como arriendos, matrículas y contratos, donde esos mecanismos terminan trasladando la inflación pasada hacia los precios futuros. Según las simulaciones de la universidad, una revisión gradual podría restar entre 0,8 y 1,3 puntos porcentuales a la inflación de 2027.

Segundo frente: ordenar las finanzas públicas

El segundo camino apunta a las finanzas públicas. El Comité Autónomo de la Regla Fiscal proyecta un déficit de 6,7% del PIB para 2026 y una deuda neta de 60,3% del PIB. Mantener un gasto público elevado puede sostener la demanda mientras el Banco de la República intenta enfriarla mediante tasas de interés más altas.

"La imagen más clara es la de dos conductores pisando pedales opuestos: el Banco de la República frena mediante una tasa de 12%, mientras el déficit fiscal mantiene acelerada parte de la demanda agregada", señaló Gutiérrez.

Tercer frente: actuar sobre la oferta de alimentos

El informe sostiene que otra parte de la solución pasa por actuar sobre la oferta de alimentos. En junio, este grupo registró una inflación anual de 6,83%, aunque con comportamientos muy diferentes entre productos. Mientras las frutas frescas aumentaron 23,27% y la carne de res 14,27%, el arroz cayó 6,82% y la carne de cerdo 6,74%.

Para la universidad, esas diferencias muestran que los precios también dependen del clima, las cosechas, los fertilizantes, el transporte, las vías y la disponibilidad de productos importados. Entre las recomendaciones figuran reducciones temporales de aranceles para algunos fertilizantes e insumos, corredores logísticos para productos perecederos, información anticipada sobre cosechas y mecanismos de importación de emergencia. Según el estudio, varias de estas medidas podrían empezar a reflejarse en los precios en un periodo de entre dos y nueve meses.

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Cuarto frente: coordinar tarifas reguladas

El cuarto frente se concentra en las tarifas reguladas. El análisis advierte que el transporte urbano aumentó 10,64% anual y que la presión también proviene de la energía, el gas y los combustibles. En lugar de congelar esos precios, la propuesta consiste en coordinar y escalonar los incrementos para evitar que todos coincidan al mismo tiempo. La simulación calcula que una mejor programación podría aliviar la inflación entre 0,4 y 0,8 puntos porcentuales durante doce meses.

Quinto frente: generar confianza

El quinto elemento identificado por la Universidad de San Buenaventura está relacionado con la confianza que logre generar el Gobierno que asumirá el 7 de agosto. Es prioritario presentar un presupuesto para 2027 basado en ingresos realistas, adoptar un criterio técnico para el próximo aumento del salario mínimo y respetar la autonomía del Banco de la República. La credibilidad influye sobre las decisiones de inversión, consumo, contratación y fijación de precios que toman empresas y hogares.

Escenarios para 2027

Con base en esos factores, el informe plantea dos escenarios para 2027. Si el nuevo Gobierno envía señales fiscales e institucionales creíbles, la inflación podría ubicarse entre 3,8% y 4,2%. En cambio, si persiste la incertidumbre o no se adoptan las medidas planteadas, el indicador podría mantenerse entre 5,2% y 5,8%, prolongando el impacto del alto costo de vida sobre los hogares colombianos.