Cómo ayudar a Venezuela: empresas y campañas activas para donar
Ayuda a Venezuela: empresas y campañas activas para donar

La respuesta humanitaria tras los terremotos que sacudieron a Venezuela el pasado 24 de junio continúa creciendo. Mientras las autoridades concentran sus esfuerzos en la atención de los damnificados, decenas de empresas, fundaciones, bancos, gremios, centros comerciales y organizaciones sociales han puesto en marcha campañas para recaudar recursos, habilitar centros de acopio, movilizar voluntarios y transportar ayuda humanitaria hacia las zonas más afectadas.

La movilización del sector privado ha permitido consolidar una red logística que va desde la recolección de insumos en diferentes ciudades de Colombia hasta su clasificación y posterior envío a territorio venezolano, donde organizaciones humanitarias y equipos médicos se encargan de distribuirlos entre hospitales, refugios y comunidades afectadas.

Así está funcionando la ayuda

La operación humanitaria se desarrolla en varias etapas. Primero, ciudadanos y empresas entregan alimentos, agua, medicamentos, elementos de aseo y otros insumos en los diferentes centros de acopio habilitados. Posteriormente, cientos de voluntarios clasifican las donaciones por categorías para facilitar su despacho.

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Después, la carga es movilizada mediante corredores terrestres y vuelos humanitarios hacia Venezuela, donde ONG, autoridades y equipos de emergencia realizan la distribución final entre hospitales, albergues temporales y comunidades damnificadas.

Uno de los principales centros logísticos es Vive Claro, que abrió sus puertas entre el 1 y el 15 de julio para funcionar como centro de clasificación de ayuda humanitaria en alianza con la Fundación Juntos Se Puede. De acuerdo con la organización, la operación ya suma cuatro vuelos humanitarios donados y cerca de 720 toneladas de ayuda recibidas en Colombia, razón por la que ahora el principal reto es clasificar rápidamente las donaciones para acelerar su envío. La convocatoria está abierta tanto para ciudadanos como para empresas que deseen aportar tiempo con equipos de voluntarios.

¿Qué se puede donar?

Las organizaciones coinciden en que las prioridades siguen siendo: agua potable, alimentos no perecederos, medicamentos, material de primeros auxilios, pañales para bebés y adultos, leche de fórmula, kits de higiene personal, cobijas y mantas, colchonetas, linternas y baterías, tapabocas e insumos médicos.

¿Dónde están llegando los insumos?

La ayuda está siendo enviada principalmente hacia las zonas afectadas por el terremoto, especialmente Caracas, La Guaira y municipios cercanos al epicentro, donde los insumos son distribuidos entre hospitales, refugios temporales, centros comunitarios, familias damnificadas y equipos de atención de emergencias. Además de alimentos y agua, la ayuda también busca fortalecer la capacidad hospitalaria. Como parte de esa segunda fase de atención, la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres desplegó un hospital de campaña de la Fundación Hospital San Rafael con capacidad para atender hasta 150 pacientes diarios durante dos meses y medio en Caracas. La misión también incluye 12 camas hospitalarias, 1.000 bolsas para manejo digno de cadáveres y 5.000 tapabocas.

Centros de acopio y campañas activas

La ayuda puede entregarse en diferentes puntos habilitados por empresas y organizaciones: Vive Claro (Bogotá) funciona como centro de clasificación entre el 1 y el 15 de julio, de 8:00 a.m. a 6:00 p.m., con convocatoria abierta para voluntarios. El Centro Comercial Bulevar (Bogotá) recibe donaciones hasta el 12 de julio mediante la campaña "Latidos que unen por Venezuela", en la que se pueden entregar agua, alimentos no perecederos, medicamentos básicos, kits de higiene, pañales, leche para bebés, mantas, colchonetas, linternas y baterías. La iniciativa culminará con una Donatón el 12 de julio. Corferias habilitó espacios para apoyar la recepción y organización de las ayudas. Movistar Arena funcionó como uno de los principales centros de acopio y clasificación durante los primeros días de la emergencia. En Medellín también permanecen habilitados puntos de recepción a través de la red de bancos de alimentos y fundaciones como Saciar, Fubam y L'Albero della Vita Colombia.

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El sector privado también se ha movilizado

Además de prestar infraestructura logística, varias empresas han abierto campañas para canalizar donaciones económicas. Bancolombia habilitó mecanismos para realizar aportes dirigidos a organizaciones humanitarias, mientras que BBVA anunció una donación superior a US$5 millones y activó campañas internas de recaudación entre empleados y clientes. La Andi, por su parte, lanzó una convocatoria para que empresas afiliadas aporten recursos e insumos mediante una estrategia coordinada con organizaciones humanitarias y bancos de alimentos. En materia de alimentación, la Fundación Gastronomía Social Colombia activó, junto con World Central Kitchen, una campaña para transformar las donaciones en comidas calientes destinadas a las familias afectadas. La presidenta de la Fundación Gastronomía Social Colombia, Cristina Botero, aseguró que la alimentación también representa un apoyo emocional durante la emergencia. "En momentos como este, una comida representa mucho más que alimento. Es esperanza, es dignidad y es la fuerza necesaria para comenzar a reconstruir la vida de una familia", afirmó. Desde el Centro Comercial Bulevar, la gerente general Paola Ortiz destacó el papel que pueden desempeñar estos espacios como puntos de encuentro para la solidaridad. "Los centros comerciales son espacios donde las personas se encuentran todos los días. Hoy queremos que ese encuentro también sirva para generar esperanza", señaló.

¿Cómo pueden participar las personas?

Quienes deseen apoyar la emergencia pueden hacerlo de varias maneras: entregando donaciones en los centros de acopio habilitados; realizando aportes económicos a las campañas oficiales de fundaciones y bancos; inscribiéndose como voluntarios para clasificar ayuda humanitaria en Vive Claro; o promoviendo las campañas de donación entre empresas, universidades y organizaciones. Con el paso de los días, el desafío ha dejado de ser únicamente reunir ayudas. Ahora la prioridad es clasificarlas, transportarlas y hacer que lleguen con rapidez a las comunidades que aún enfrentan las consecuencias del terremoto.