Un bolso de cuero reconstruido a partir de células de Tyrannosaurus rex se subasta este jueves en París, una pieza considerada única en el mundo, con un valor estimado entre 350.000 y 580.000 dólares. Presentado hace unos meses en Ámsterdam, este accesorio fue creado a partir de restos de colágeno hallados en el fémur de un T-Rex descubierto en Montana, Estados Unidos, hace 25 años.
Proceso de creación
Iacopo Briano, experto en paleontología asociado a la venta, explicó que en los últimos años se han desarrollado técnicas biotecnológicas que permiten instruir a un cultivo celular para construir piel auténtica de T-Rex en laboratorio. La casa de subastas Drouot, encargada de la venta, califica el bolso como un objeto sin precedentes en la historia del lujo y una proeza científica que permite crear cuero sin recurrir a la ganadería.
Diferencias con el cuero vegano
Briano señaló que este material se distingue del cuero vegano, fabricado a partir de plástico. Partimos de un cultivo celular, así que es piel al 100%, y al mismo tiempo procede de un animal que desapareció hace 67 millones de años, aseguró. El proyecto involucra al profesor de ingeniería de tejidos de la Universidad de Newcastle, Che Connon, junto con investigadores de VML, The Organoid Company y Lab-Grown Leather Ltd.
Valor y rareza
El bolso está estimado entre 300.000 y 500.000 euros. La casa organizadora, Alexandre Giquello, indicó que fue necesario inventar un precio de venta que reflejara tanto las inversiones requeridas para su creación como su rareza. Aunque 300.000 euros es una suma considerable, también es algo único en el mundo.
Críticas científicas
Según DW, el fragmento de ADN utilizado ha generado controversia desde 2005. Los científicos argumentan que el colágeno podría provenir de bacterias que colonizaron el fósil. Además, se ha dicho que la proteína de pollo fue fusionada con la secuencia de proteínas del dinosaurio para crear el material, por lo que no calificaría como auténticamente de dinosaurio. Jan Dekker, investigador postdoctoral en la Universidad de Turín, explicó que lo que han hecho es crear colágeno sintético utilizando un modelo de IA entrenado con diversas especies, principalmente pollos. Un avance muy interesante en sí mismo, pero no es una reliquia del pasado; de hecho, se parece más a un pollo que a cualquier otra cosa.



