Diez años del Brexit: entre la nostalgia y la incertidumbre
Unas 1.500 personas se manifestaron este sábado en Londres para exigir el retorno del Reino Unido a la Unión Europea (UE), en vísperas del décimo aniversario del referendo que dio luz verde al divorcio. Bajo lemas como “Queremos nuestra estrella de vuelta” y “Re:Unión”, los asistentes expresaron su descontento con las consecuencias del Brexit, que han marcado una década de volatilidad política y desafíos económicos.
El referendo, convocado el 20 de febrero de 2016 por el entonces primer ministro David Cameron, fue un intento de calmar las tensiones internas del Partido Conservador. Sin embargo, el resultado inesperado a favor de la salida desencadenó una serie de eventos que han transformado al país. Naroa Ortega, gerente de los restaurantes Bar Esteban, Escocesa & Maresco, recuerda aquella noche con “pesar”: “Era el comienzo de una nueva era”. La empresaria detalla cómo el Brexit complicó la importación de productos españoles: “Todo el papeleo para los proveedores fue un cambio muy grande. Los vinos tardaban en venir dos meses”.
La polarización como legado del Brexit
El ambiente previo al referendo estuvo dominado por el miedo y la confrontación. La campaña, liderada por Nigel Farage, se centró en la soberanía y el control de fronteras, mientras que el asesinato de la diputada proeuropea Jo Cox una semana antes de la votación evidenció la tensión extrema. Sara Hobolt, profesora del London School of Economics (LSE), señala que, aunque muchos mantienen su postura inicial, “ha habido un cambio de opinión entre los partidarios del Brexit, sobre todo entre aquellos que no votaron en 2016”.
La polarización persiste. Mientras que el 60% de los británicos apoyaría el regreso a la UE, según un análisis del centro UK in a Changing Europe (UKICE), el 70% de los consultados por YouGov prefiere una relación más cercana sin reincorporarse al bloque ni al Mercado Único. Anand Menon, director de UKICE, advierte que el proceso para una nueva membresía sería “muy largo y muy caro”.
Inmigración: la promesa incumplida
Uno de los pilares de la campaña del Brexit fue frenar la libre circulación de ciudadanos europeos. Sin embargo, la inmigración irregular alcanzó niveles récord en 2023, con 43.806 personas llegando a través del Canal de la Mancha hasta marzo de 2026, según cifras oficiales. “Todo se basó en la inmigración, y se ha demostrado que eso es un completo disparate”, afirma Clare Hall, organizadora de la Marcha Nacional por la Reincorporación. “La vida se ha vuelto más difícil porque todo es más caro”.
La salida masiva de europeos generó escasez de mano de obra en sectores como la hostelería y la salud. Guillermo Baró, gerente de Shakery Group, comenta: “Es complicado encontrar gente capacitada, porque los que son buenos ya están trabajando en otras empresas”. La organización 3Million reporta que 6 millones de europeos han obtenido el permiso de asentamiento permanente para residir en el Reino Unido.
Inestabilidad política: seis primeros ministros en una década
El Brexit desencadenó una crisis política sin precedentes. Desde 2016, el Reino Unido ha tenido seis primeros ministros: David Cameron, Theresa May, Boris Johnson, Liz Truss, Rishi Sunak y Keir Starmer, quien renunció recientemente. Tony Travers, experto en política británica del LSE, califica el Brexit como “el acontecimiento más trascendental en el Reino Unido desde 1945”. La renuncia de Starmer, quien impulsó el mayor acercamiento a la UE en los últimos años, sella una década de volatilidad.
El futuro de la relación con la UE es incierto. Andy Burnham, favorito entre los diputados laboristas, insiste en respetar el resultado del referendo. Mientras tanto, una encuesta de Statista revela que el 57% de los británicos considera el Brexit un error, con un 30% que lo apoya. Los jóvenes de 18 a 24 años son los más críticos, al no haber podido votar en 2016.
Escocia e Irlanda del Norte: las heridas del Brexit
Escocia, que votó mayoritariamente por permanecer en la UE, ha visto reavivado su deseo de independencia. “Escocia fue una de las dos naciones del Reino Unido que votó a favor de permanecer”, recuerda Sara Hobolt. Los nacionalistas del Scottish National Party han ganado elecciones consecutivas y exigen un segundo referendo de independencia.
Irlanda del Norte enfrenta desafíos únicos. El protocolo negociado por Boris Johnson alineó a la provincia con parte de la normativa de la UE para evitar una frontera dura con Irlanda, pero generó barreras comerciales con Gran Bretaña. Glyn Roberts, director ejecutivo de Retail NI, lamenta: “Han sido diez años muy difíciles. Hoy nos encontramos en una situación peor que antes del referéndum, tanto en comercio como en la economía general”.
El Brexit sigue siendo un tema central en la política británica. Mientras el país se prepara para un séptimo primer ministro, el debate sobre el regreso a la UE continúa, con una opinión pública dividida pero cada vez más inclinada a la reconciliación.



