Barcelona, 11 jun (EFE).- Tras su visita de dos días a Cataluña, el papa León XIV ha despegado a las 08:45 horas de este jueves del Aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-El Prat rumbo a Canarias, última etapa de su viaje a España.
El pontífice ha sido despedido en la pista del aeropuerto por el presidente de la Generalitat, Salvador Illa; el ministro de Industria y Turismo, Jordi Hereu; el delegado del Gobierno en Cataluña, Carlos Prieto; el alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, y el cardenal arzobispo Juan José Omella, entre otras autoridades políticas, militares y eclesiásticas.
Está previsto que el avión papal, un Airbus 320 de Iberia en el que viaja también la comitiva vaticana y un grupo de unos 80 periodistas de diferentes países, llegue sobre las once de la mañana a la base aérea de Gran Canaria/Gando.
Una intensa agenda en Cataluña
León XIV deja Barcelona después de dos días de intensa agenda que tuvo ayer su colofón con la misa solemne de conmemoración del centenario de la muerte de Antoni Gaudí, "el arquitecto de Dios", dijo el papa, y la bendición de la Torre de Jesús de la Sagrada Familia, la iglesia más alta del mundo. Fue uno de los actos más simbólicos y significativos del viaje de León XIV a Cataluña, que contó con la presencia de los reyes y las principales autoridades del país y que culminó con un impresionante espectáculo de luz y sonido.
Su agenda catalana, con un marcado acento social, le ha llevado también a la Catedral de Barcelona, donde se saltó hasta en dos ocasiones el guion para saludar a los fieles; a la Abadía de Montserrat, donde veneró a la Moreneta; a la parroquia de San Agustín, en el barrio del Raval, y al centro penitenciario de Brians 1, convirtiéndose en el primer pontífice que visita una cárcel española. El papa, que en todos sus discursos en Cataluña ha alternado el catalán y el castellano, presidió además el martes una multitudinaria vigilia de oración en el Estadio Olímpico Lluís Companys ante cerca de 40.000 personas.
Visita a Canarias: encuentro con migrantes
La agenda insular del papa arrancará poco antes del mediodía en el puerto de Arguineguín, epicentro de la ruta canaria de migración, donde el santo padre mantendrá un encuentro con inmigrantes y sus "ángeles del océano", en referencia a Salvamento Marítimo, las fuerzas de seguridad y los pescadores, que muchas veces son los primeros que los atienden cuando llegan por mar a España.
Robert Prevost se dirigirá después a la Catedral de Canarias y acabará el día dando una homilía en el Estadio de Gran Canaria ante unas 36.000 personas.
El viernes por la mañana volará a Santa Cruz de Tenerife, donde primero se verá con los migrantes del centro Las Raíces y posteriormente, en la plaza de Cristo de La Laguna, presidirá un encuentro con grupos eclesiales y otras organizaciones que trabajan con la inmigración.
El último acto de su viaje a España será en el puerto de Santa Cruz de Tenerife, donde a las 12:15 horas presidirá una misa.
Quince años después de la última visita papal, España ha vuelto a recibir a un pontífice, León XIV, convirtiéndose en el primer país de la Unión Europea en hacerlo.



