Misa del Corpus Christi con el papa León XIV en Madrid reúne a 1,5 millones de fieles
Misa del Corpus Christi con León XIV reúne a 1,5 millones

Con gran recogimiento, fervor y mucha emoción, miles de fieles vivieron la misa del Corpus Christi oficiada por el papa León XIV durante casi tres horas en el corazón de Madrid, en la plaza de Cibeles. Según datos de los organizadores, el evento congregó a 1,5 millones de personas.

Una jornada histórica

“Es un día histórico”, comentó una familia de Alicante que llegó al amanecer con sus tres hijos. La más pequeña, de tres años, “no puede perderse este día de ilusión”. La jornada comenzó con jóvenes que regresaban de fiesta por Gran Vía, entremezclados con grupos de monjas y familias que, con sillas, gorras y agua, se ubicaban en las primeras filas.

Emoción entre los asistentes

Dos jóvenes conversas, una evangelista y otra testigo de Jehová, relataron a EFE su “inmensa emoción” por ver a León XIV “pasar con la custodia con Cristo”. Los rezos del rosario y el recogimiento fueron la tónica a primera hora. Poco a poco, el ambiente se transformó en cánticos y alegría cuando, después de las siete de la mañana, se abrieron los accesos principales y varios grupos llegaron corriendo.

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“Corre, coge sitio”, “aquí lo vamos a ver muy bien”, gritaba una pandilla de jóvenes de los Salesianos de Córdoba, que llegaron casi dándose codazos con otros de Murcia. Vestidos con camisetas con el lema ‘un oratorio sin música es como un cuerpo sin alma’, se agolparon al inicio y luego hicieron piña con el resto de la gente.

Junto a Silvia, que llegó con toda su familia y señaló a EFE que habían “puesto las calles”, dos ancianas gemelas, vestidas exactamente igual y con mascarillas, observaban a otras chicas que no paraban de hacerse ‘selfies’ con la gran pantalla de la misa de fondo.

La llegada del papa

Cuando el papa llegó a Cibeles, comenzaron los aplausos. “Esta es la juventud del papa”, gritaron los de Cádiz, después de haber animado la zona cantando ‘A mi manera’. “Creemos que es un papa muy cercano con los jóvenes y ayer dio muchas claves de que no hay que tener miedo a enfrentar sea cual sea nuestra vocación”, destacó una chica de Getafe.

Desarrollo de la misa

Durante la misa, la oración y el silencio de los presentes fueron los protagonistas, aunque algunos, como Roberto, el párroco de Santa Bartolomé en Murcia, no dejó de cantar todas las canciones pastorales que acompañaron la eucaristía. Por la calle Alcalá, decenas de jóvenes monjitas se acercaban, con voluntarios que las cubrían con paraguas ante un sol intenso, y dieron la comunión de forma muy organizada. Realizaron dos paseos de ida y vuelta para llegar a todos los que deseaban comulgar. Este acto duró casi media hora.

En las cercanías de Colón, durante el rezo del padrenuestro, algunos fieles se cogieron de la mano. Eran las 11:40 horas cuando León XIV comenzó la procesión con el Santísimo Sacramento. “Apenas le veo, macho”, comentó un adolescente situado detrás de una joven con su pequeño de tres meses en brazos, mientras otros se preparaban para tirar pétalos de flor al pontífice.

“¿A qué es emocionante?”, preguntó el párroco Roberto a su compañero de misa, un padre con doce hijos. La espera en la plaza de Colón y alrededores también estuvo amenizada por la música, como unos jóvenes de la pastoral juvenil de Zamora que llevaron sus guitarras y pudieron ver al papa de cerca a su paso con el papamóvil.

Decepción y alegría

Marina, sin embargo, se mostró decepcionada: “No podemos ver la pantalla porque en esta zona no se ve nada. Pero lo importante es estar aquí y apoyar al papa”. A escasos metros por donde pasó León XIV en procesión, tres jóvenes sevillanas con su monitoria confesaron entre risas que se habían “colado”, guiadas por los voluntarios, hasta el lugar más privilegiado para seguir la misa. Si tienen que poner una nota a la experiencia, dicen que es un “diez”. Lo más emocionante: ver al papa tan cerca, “al ladito”, respondió eufórica la más joven.

Conclusión

Acabada la misa, el público se fue alejando, no sin antes aplaudir a un grupo de agentes de la Policía a caballo, que también fueron vitoreados: “Viva la Policía Nacional y gracias”, les señalaron.

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