Arguineguín (España), 11 jun (EFE).- El papa León XIV ha lanzado duras críticas este jueves contra Europa en materia migratoria, afirmando que "no se puede hablar de dignidad y dejar que los mares sean cementerios". Durante un discurso pronunciado en el muelle de Arguineguín, en las islas Canarias, el pontífice también censuró a la comunidad internacional en su conjunto, subrayando que "no basta gestionar llegadas, distribuir cifras, reforzar fronteras o lamentar las muertes cuando ya han ocurrido".
Un llamado a la acción
El papa León XIV hizo hincapié en la necesidad de un enfoque más humano y efectivo hacia la crisis migratoria. Según sus palabras, las medidas actuales son insuficientes y no abordan las causas profundas que obligan a miles de personas a arriesgar sus vidas en el mar. "Europa debe recordar sus valores fundamentales y actuar en consecuencia", declaró el sumo pontífice, visiblemente consternado por las tragedias que ocurren a diario en las rutas migratorias.
Reacciones y contexto
Las declaraciones del papa se producen en un momento en que la Unión Europea debate nuevas políticas migratorias. Organizaciones de derechos humanos han aplaudido las palabras de León XIV, considerándolas un recordatorio necesario de la responsabilidad compartida. Sin embargo, algunos líderes europeos han mostrado reticencias a modificar las políticas actuales, argumentando la necesidad de control fronterizo.
El discurso en Arguineguín, un punto clave en la ruta migratoria hacia Europa, refuerza la postura crítica del Vaticano ante la gestión migratoria. El papa insistió en que la comunidad internacional debe ir más allá de las cifras y centrarse en la dignidad humana. "Cada vida perdida en el mar es una herida en la conciencia de la humanidad", concluyó.



