La Haya, 11 jun (EFE).- El Gobierno neerlandés está evaluando la posibilidad de adquirir participaciones en la división militar del grupo de construcción naval Damen Shipyards, en una maniobra que fortalecería el control estatal sobre una de las empresas consideradas estratégicas para la defensa nacional en los Países Bajos. Las conversaciones entre la compañía y el Estado sobre una posible entrada del Gobierno en el capital del grupo continúan en curso, aunque ni el Ministerio de Defensa ni Damen han querido confirmar oficialmente las negociaciones, según informó este jueves el programa de investigación Nieuwsuur de la televisión pública neerlandesa.
Negociaciones en curso
Un portavoz de la empresa se limitó a señalar que mantiene una "muy buena relación" con Defensa y que existen conversaciones sobre proyectos futuros. Por su parte, el Ministerio subrayó que no puede ofrecer más detalles sobre esa cooperación por motivos de confidencialidad comercial y seguridad operativa. El Estado neerlandés mantiene participaciones en unas 40 empresas, principalmente de los sectores del transporte, la energía y la banca, como la aerolínea KLM y la entidad ABN Amro. En el ámbito de la defensa, su única presencia es una participación del 1 % en la empresa tecnológica Thales, que fabrica sistemas de radares militares.
Importancia estratégica de Damen
Damen es uno de los principales contratistas militares neerlandeses y constructor de fragatas para la Marina Real de Países Bajos, además de suministrar buques a otros países de la OTAN. La empresa está considerada de "importancia estratégica nacional" en un momento en que el Gobierno neerlandés llama a reforzar la autonomía estratégica europea y mantener capacidades industriales clave dentro del país. Según las fuentes de Nieuwsuur, entre las fórmulas que se estudian está la conocida como "acción de oro", que permitiría al Estado ejercer un derecho de veto sobre determinadas decisiones estratégicas de la empresa. También está sobre la mesa una adquisición total del grupo por parte del Estado, aunque esta opción se considera menos probable.
Beneficios de la operación
La entrada del Gobierno en el capital de Damen daría al grupo una mayor estabilidad para afrontar grandes inversiones, mientras que para el Ejecutivo supondría una garantía adicional sobre la entrega de las fragatas encargadas para modernizar la flota neerlandesa. Damen atravesó el año pasado una situación financiera delicada, y el Parlamento aprobó entonces una ayuda estatal de 270 millones de euros para respaldar al constructor naval, afectado por retrasos en la fabricación de seis fragatas para Alemania que pusieron en riesgo un contrato valorado en unos 7.000 millones de euros. Sin embargo, la empresa acabó renunciando a ese apoyo público, supuestamente debido a las condiciones impuestas por el Gobierno para acceder a los fondos.
Problemas legales y sanciones
Además, Damen afronta varios procedimientos judiciales, incluido uno por presuntos pagos de sobornos a funcionarios extranjeros para facilitar la venta de embarcaciones. Una condena por corrupción podría impedir a la compañía acceder a contratos públicos durante varios años. La empresa también está siendo investigada por un posible incumplimiento de las sanciones europeas contra Rusia, después de que Nieuwsuur revelara que cientos de componentes europeos destinados a un proyecto de Damen acabaron en territorio ruso.



