Berlín, 11 jun (EFE).- El Proyecto Contra el Extremismo (CEP), un laboratorio de ideas con sede en Estados Unidos que busca combatir la violencia basada en ideologías, pretende adquirir la antigua villa del ministro de Propaganda nazi Joseph Goebbels, situada en las afueras de Berlín. El inmueble lleva dos décadas deteriorándose por falta de mantenimiento.
Un centro contra la propaganda online
La iniciativa consiste en "renovar la villa y reconvertirla en un centro contra la propaganda online" y todas las formas de extremismo, antisemitismo o terrorismo, según declaró a EFE este jueves Hans-Jakob Schindler, director sénior del CEP.
Schindler instó a las autoridades responsables del inmueble —el municipio de Wandlitz, el estado federado de Brandeburgo y el Land de Berlín— a optar por esta propuesta, aunque el CEP solo se haría cargo de la casa principal y no de la finca de 17 hectáreas que la rodea.
El directivo especuló con que podrían existir otros interesados en el terreno completo, quienes quisieran darle un uso comercial. Sin embargo, consideró que esto es inviable debido a la "carga histórica" que pesa sobre la villa.
Apoyo institucional y experiencia previa
Schindler aseguró que la propuesta del CEP cuenta con el respaldo del comisionado contra el antisemitismo de Brandeburgo. Recordó además que la organización, financiada mediante donaciones privadas, ya gestiona con éxito el Centro de Investigación de Auschwitz contra el Extremismo de Odio y la Radicalización (ARCHER), ubicado en la antigua residencia del comandante de ese campo de exterminio, Rudolf Höss.
El director no reveló el precio que podrían pagar por la villa, pero explicó que fue inspeccionada desde el exterior por el reconocido arquitecto estadounidense Daniel Libeskind, diseñador del Museo Judío de Berlín y del Museo de Arte de Denver, entre otros. Libeskind calculó que la renovación del edificio podría costar unos pocos millones de euros.
Historia de la villa
La villa fue cedida por la ciudad de Berlín de forma vitalicia a Goebbels como regalo de cumpleaños en 1936. El ministro de Propaganda nazi la utilizó para pasar fines de semana, reunirse con amantes y también para atender asuntos oficiales. Tras la Segunda Guerra Mundial, fue empleada temporalmente por los aliados como hospital militar. Posteriormente pasó a manos de la Juventud Libre Alemana (FDJ) de la antigua República Democrática Alemana (RDA), que estableció allí un centro educativo.
Después de la reunificación alemana, el complejo pasó a ser propiedad de la ciudad-estado de Berlín. Se utilizó hasta 1998 y, desde entonces, a pesar de que el Land invierte unos 250.000 euros anuales en mantenimiento, las instalaciones se deterioran progresivamente.
Según estimaciones de la Sociedad de Gestión de Inmuebles Berlinesa (BIM), que administra la propiedad, serían necesarios unos 350 millones de euros para reparar y poner a punto el complejo y su infraestructura.



