Faustin John Mlelwa, rector de la parroquia de Sant Agustí en el barrio del Raval de Barcelona, está convencido de que la visita del papa León XIV el próximo 10 de junio no solo atraerá a más turistas, sino que también despertará el interés por la labor social que realizan. "Nuestra misión es cuidar", afirmó en una entrevista con EFE.
Impacto de la visita papal
Mlelwa destacó que la atención del pontífice tendrá un impacto claro. "El papa es el vicario de Cristo, el jefe de toda la Iglesia. Todo el mundo querrá venir a ver nuestra iglesia. Me siento muy orgulloso porque es una iglesia humilde, casi perdida, y el día 10 todos los ojos estarán fijos en este punto", señaló emocionado. La parroquia, ubicada en uno de los barrios más pobres y con mayor inmigración de Barcelona, es frecuentada principalmente por filipinos y latinoamericanos.
Una iglesia humilde pero acogedora
Con evidente emoción, el rector explicó que ya reciben turistas, pero espera que después de la visita lleguen muchos más. "Todos se preguntarán dónde está Sant Agustí y pensarán que puede ser una iglesia extraordinaria. Vendrán para aprender y ver qué hacemos aquí", comentó. Vestido con un hábito blanco que solo usa para entrevistas, Mlelwa, nacido en Tanzania, reiteró: "Nuestra misión es cuidar".
Siguiendo las palabras del papa Francisco, subrayó que son responsables de todo el género humano, sin distinción de origen o religión. "Son seres humanos y los tratamos como debe ser, porque todos somos creados a imagen de Dios", afirmó.
Obra social en el Raval
La iglesia alberga un comedor social gestionado por monjas seguidoras de Teresa de Calcuta, que atiende a unas 400 personas diariamente, excepto los jueves. Además, los miércoles organizan un reparto de alimentos para familias vulnerables. El papa León XIV, de la orden agustina, presidirá el 10 de junio un acto con representantes de 90 entidades (unas 400 personas) que trabajan con los más vulnerables. Conocerá estas tareas a través de tres entidades: Cáritas Barcelona, Obinso (expresidiarios y adicciones) y Adoratrices (mujeres víctimas de trata). También recibirá una carta de Renzo, un niño de 6 años de una familia vulnerable, que describe la realidad del Raval.
Recuerdos del pasado
A Mlelwa le gusta recordar dos encuentros previos con Robert Prevost (hoy León XIV). En 2003, en Tanzania, cuando Prevost era superior general de los Agustinos, Mlelwa lo acompañó por el país. "Yo conducía con mucha atención porque las carreteras no son como las de aquí. No sabía que llevaba a alguien que sería papa. Cuando lo vea, le recordaré que compartimos más de mil kilómetros", relató. Once años después, en Perú, sus caminos se cruzaron nuevamente cuando Mlelwa estaba destinado en el Amazonas y Prevost asistió a la toma de posesión de un obispo.
Preparativos para la visita
En la iglesia hay gran ajetreo. Se han reparado humedades, se ha limpiado todo y se están dando los últimos retoques. Dos voluntarias terminan de arreglar un cuadro del Señor de los Milagros, devoción principal en Perú, que pertenece a una nueva cofradía peruana en Sant Agustí. El papa se comprometió hace dos años a bendecirla durante un encuentro con agustinos en Roma. Esta cofradía se sumará a la del Gran Poder y la Esperanza Macarena, fundada por andaluces en Barcelona, que ya participa en la Semana Santa. Una muestra más de la diversidad del Raval y los cambios en la geografía humana de las ciudades.



