Washington, 11 jun (EFE).- El Banco Mundial (BM) ha publicado un informe este jueves en el que señala que Oriente Medio y los países vecinos serán, con diferencia, la región más afectada económicamente por la guerra contra Irán. Según las estimaciones, la región crecerá solo un 1,6 % este año, lo que representa una reducción de 2,7 puntos porcentuales en comparación con su pronóstico de enero.
Desaceleración generalizada en la región
La región, que abarca también el Norte de África, Pakistán y Afganistán, había registrado un crecimiento del 4 % en 2025. Sin embargo, la ralentización será la más pronunciada a nivel global, principalmente debido al cierre del estrecho de Ormuz, que afecta directamente a los países productores de hidrocarburos. Muchos de ellos experimentarán contracciones económicas en 2026.
"Se prevé que el crecimiento de los países exportadores de hidrocarburos de Oriente Medio se desacelere hasta el 0,3 % en 2026, una proyección que se ha revisado a la baja en 4,3 puntos porcentuales desde enero", indica el reporte del BM.
Factores que agravan la situación
La estimación refleja la caída de la producción de crudo, la reducción de los flujos comerciales, la menor inversión extranjera y la contracción del sector servicios, incluidos el turismo y la aviación. Además, se suma un repunte de la inflación, "impulsado en parte por el aumento de los precios de importación de alimentos y el incremento de los costos de transporte marítimo", señala el BM.
Países más afectados: Irak, Kuwait y Catar
Entre los retrocesos más destacados se encuentra Irak, que tras encogerse un 2,2 % en 2025, se contraería un 8,9 % este año, lo que supone 15,4 puntos porcentuales por debajo del anterior pronóstico del BM. Otro miembro de la OPEP, Kuwait, vería su Producto Interior Bruto (PIB) decrecer un 6,4 %, 9 puntos por debajo de la proyección anterior. En el caso de Catar, su economía se encogería un 5,7 %, 11 puntos por debajo de lo previsto.
"La marcada desaceleración prevista para Irak, Kuwait y Catar irá acompañada de un deterioro de los saldos fiscales y de cuenta corriente, derivado de la caída de los ingresos por hidrocarburos y, en algunos casos, del aumento del gasto militar", añade el informe.
Incertidumbre sobre los ingresos petroleros
Aunque los cálculos contemplan el aumento del precio de los hidrocarburos, la materialización de ese incremento de ingresos, especialmente en el ámbito fiscal, para estos países "está sujeta a una mayor incertidumbre debido a las crecientes presiones sobre el gasto en varias economías, particularmente en el sector de defensa".
Sin pronóstico para Irán
El texto no incluye pronósticos sobre Irán, "debido a la excepcionalmente alta incertidumbre" que rodea a su economía, ya muy debilitada antes del inicio de la guerra por el endurecimiento de sanciones y las extensas protestas de final de año debido a las malas condiciones que soportan los hogares del país.
Países con menor exposición al conflicto
El BM apunta también a la menor exposición al conflicto de países como Omán y Arabia Saudí. El primero cuenta con puertos fuera del estrecho, mientras que el segundo tiene capacidad para redirigir sus exportaciones a través del oleoducto Este-Oeste. En cambio, los exportadores de hidrocarburos de la región no afectados directamente por el conflicto verán un mayor crecimiento ante la subida de los precios, como es el caso de Argelia, que crecería un 3,7 % (dos décimas más de lo previsto), o Libia, que mejoraría un punto entero hasta expandirse un 4,5 %.
Impacto en importadores netos
Entre los importadores netos también se prevé una desaceleración, reflejo de los combustibles más caros, las perturbaciones en transporte marítimo y turismo o la disminución de remesas. Países como Marruecos o Jordania se ralentizarán ligeramente, con crecimientos del 4,2 % y el 2,7 % (una y dos décimas menos, respectivamente).
Perspectivas de recuperación a partir de 2027
Los escenarios hipotéticos que dibuja a partir de 2027 la entidad apuntan a una recuperación generalizada de los ritmos de crecimiento, tanto en la región como en todo el globo, pero siempre y cuando el estrecho reabra en las próximas semanas y el suministro energético y comercial global comience a recuperarse en la segunda mitad de este año. "Si se asume que las perturbaciones derivadas del conflicto disminuirán para finales de este año, se prevé que el crecimiento de la región se recupere hasta alcanzar un promedio del 4,5 % durante el periodo 2027-2028. No obstante, las perspectivas están sujetas a una incertidumbre considerable", afirma el reporte.



