Kabul, 11 jun (EFE).- Residentes y líderes comunitarios de la ciudad de Herat, en el oeste de Afganistán, debaten si volver a salir a la calle en los próximos días para protestar contra la detención de mujeres acusadas de incumplir el código de vestimenta impuesto por los talibanes, pese a la represión de una protesta previa que dejó al menos un muerto.
Detenciones arbitrarias y tensión creciente
La tensión comenzó tras las denuncias de detención arbitraria los pasados 6 y 7 de junio de al menos 30 mujeres por parte de los talibanes, según datos de la ONU, por presuntamente incumplir las normas de vestimenta derivadas de la interpretación talibán de la ley islámica. Estas detenciones han generado un fuerte malestar entre la población, que considera que las medidas violan tanto la sharía como las tradiciones afganas.
Represión de la protesta y víctimas
La protesta contra esos arrestos fue reprimida el martes por las autoridades talibanes. La Misión de Asistencia de las Naciones Unidas para Afganistán (UNAMA) confirmó la muerte por disparos de al menos una persona, un niño, y denunció el "uso excesivo de la fuerza" contra civiles congregados pacíficamente en la zona. Además, la UNAMA investiga una posible segunda víctima mortal y confirmó que varias personas resultaron heridas tras ser golpeadas con palos por las autoridades.
Conversaciones comunitarias y posibles nuevas manifestaciones
"Las conversaciones continúan en diferentes zonas y la gente debate la posibilidad de organizar una gran manifestación el viernes o en los próximos días para condenar la detención de mujeres y niñas, así como la violencia utilizada durante la protesta", declaró a EFE un residente de Herat en condición de anonimato por seguridad. La fuente, vinculada a las conversaciones comunitarias, afirmó que tras la manifestación, ancianos locales, eruditos religiosos y funcionarios del Emirato local mantuvieron varias reuniones para rebajar la tensión pública y abordar la situación.
Rechazo a las detenciones desde la comunidad
"Debo decir que la detención de mujeres y niñas de esta manera no es compatible ni con la 'sharía' islámica ni con las tradiciones afganas. Por eso la gente se enfadó", añadió la fuente. Un participante en la protesta, que también pidió no ser identificado por temor a represalias, afirmó que las fuerzas talibanes reforzaron su presencia en Herat tras la concentración del martes, con despliegues en distintas zonas de la ciudad, inspecciones de vehículos e interrogatorios a residentes.
Presencia de seguridad talibán y vigilancia
"Todos entendemos que estas actividades tienen como objetivo evitar que se lleve a cabo otra protesta", señaló el manifestante. La misma fuente aseguró que los talibanes desplegaron personal de seguridad tanto uniformado como vestido de civil entre la población, y afirmó que los vecinos creen que también hay agentes de inteligencia presentes en esas zonas. Otros testigos señalaron a EFE que las fuerzas talibanes mantienen bajo estricta vigilancia los centros sanitarios para obligar a que los heridos en la protesta sean derivados a hospitales gubernamentales.



