Estados Unidos e Irán han alcanzado un avance significativo hacia un acuerdo de paz provisional, cuyo objetivo es reabrir el estrecho de Ormuz y poner fin a un conflicto que ha perjudicado la economía mundial y generado inestabilidad en Oriente Medio. El presidente estadounidense, Donald Trump, canceló el jueves los ataques aéreos inminentes contra Irán, señalando progresos en las negociaciones.
Negociaciones en la cumbre del G7
Según fuentes cercanas, ambos países podrían firmar el acuerdo durante la cumbre del Grupo de los Siete (G7) la próxima semana, que se celebrará en Evian, en los Alpes franceses, del 15 al 17 de junio. Se baraja la posibilidad de que la firma tenga lugar en Ginebra, Suiza, tan pronto como el domingo. Trump indicó que el vicepresidente JD Vance lo representaría en cualquier firma de contratos.
Contradicciones y tensiones persistentes
A pesar de los avances, Irán afirmó que aún necesita tomar una decisión final. El contenido del memorando de entendimiento es confuso, con descripciones contradictorias entre las partes. Trump busca presentar el acuerdo como una victoria tanto para los halcones como para un público estadounidense cada vez más contrario a la guerra, que comenzó a finales de febrero con un bombardeo estadounidense-israelí contra Irán.
Trump expresó su frustración por los informes de medios iraníes que afirmaban que Estados Unidos descongelaría más de 20.000 millones de dólares en fondos iraníes retenidos en otros países, calificando a los iraníes de "gente muy deshonrosa". El Ministerio de Asuntos Exteriores de Irán declaró que Teherán aún revisa el borrador y que las autoridades competentes deben alcanzar un consenso sobre cada detalle.
Control del estrecho de Ormuz
Una fuente anónima indicó que el memorando estará sujeto a interpretación en ciertos aspectos, incluyendo las implicaciones prácticas de la reapertura del estrecho de Ormuz. Mientras Trump declaró libre paso para los barcos, medios iraníes sugieren que Irán mantendrá cierto control. Un diplomático informado señaló que Irán, y quizás otros estados cercanos, podrán supervisar la seguridad de la vía marítima, vital para el flujo de petróleo, gas natural licuado y otras materias primas.



