El ministro español de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, ha declarado que la Unión Europea no puede mantener la misma relación con Israel mientras persistan las violaciones del derecho internacional y de los derechos humanos. En una entrevista emitida este viernes por RFI y France 24, Albares señaló que mientras continúe la violencia permanente, Europa debe modificar su postura hacia Israel.
Presión mediante sanciones
Albares defendió la necesidad de aumentar la presión sobre el Gobierno israelí a través de sanciones contra ministros acusados de incitar a vulneraciones de derechos fundamentales. Sostuvo que las medidas que Bruselas estudia adoptar son necesarias y que la UE debe enviar un mensaje claro a Israel.
El ministro consideró que la relación entre la UE e Israel debe basarse en el respeto de los derechos humanos, los principios democráticos y el derecho internacional. Asimismo, abogó por revisar las relaciones entre Bruselas e Israel y recordó que España, junto con Irlanda y Eslovenia, ha solicitado la suspensión del acuerdo de asociación entre la Unión Europea e Israel. Según Albares, el artículo 2 de dicho acuerdo, que establece el respeto de los derechos humanos y los principios democráticos como elementos esenciales de la relación bilateral, no se está cumpliendo.
Coexistencia pacífica
No podemos aceptar que la guerra sea la única forma de relación entre Israel y los demás pueblos de Oriente Medio, afirmó Albares. Debe existir una coexistencia pacífica que garantice la seguridad de todos. El ministro reiteró el apoyo de España al derecho de Israel a vivir en paz y seguridad, pero subrayó que ese mismo derecho corresponde también a los pueblos palestino y libanés.
Opinión pública europea
Albares añadió que la UE debe responder también a las demandas de la opinión pública europea y planteó someter a votación la suspensión de aquellas partes del acuerdo que puedan aprobarse por mayoría cualificada, especialmente en el ámbito comercial.
Francia tiene previsto organizar el próximo viernes en París una conferencia de representantes de la sociedad civil israelí y palestina comprometidos con la solución de dos Estados, a la que asistirán también varios ministros de Exteriores en la antesala de la cumbre del G7 en Evian, un año después de la adopción de la Declaración de Nueva York y del reconocimiento del Estado de Palestina por parte de diez países occidentales.



