El Ministerio de Relaciones Exteriores de Irán afirmó este lunes que espera que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas ratifique un eventual acuerdo final con Estados Unidos, especialmente si el pacto incluye una sección sobre su programa nuclear.
La posición fue planteada en medio de los anuncios de Washington y Teherán sobre un compromiso para poner fin de inmediato a la guerra en Oriente Medio, incluido el frente abierto en Líbano.
Respaldo de la ONU al acuerdo
“Esperamos que el acuerdo final sea respaldado por una resolución del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas, 60 días después” de su firma, dijo Esmail Baqai, portavoz de la diplomacia iraní, durante su rueda de prensa semanal. El funcionario aseguró que Teherán “aprenderá de las experiencias pasadas”, en referencia a los antecedentes de negociaciones nucleares y sanciones entre Irán y las potencias occidentales.
El compromiso fue anunciado más temprano por el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, país mediador del conflicto. El dirigente lo calificó como un “paso histórico hacia la paz”. Posteriormente, el acuerdo fue confirmado por Washington y Teherán.
Reacciones de Trump y detalles del pacto
“El acuerdo con la República Islámica de Irán ya está completo. ¡Felicidades a todos!”, escribió el presidente estadounidense Donald Trump en su plataforma Truth Social. El mandatario también anunció medidas inmediatas sobre el estrecho de Ormuz, una de las rutas más importantes para el comercio mundial de hidrocarburos.
“Autorizo plenamente la apertura libre de peaje del estrecho de Ormuz y, simultáneamente, autorizo el levantamiento inmediato del bloqueo naval de Estados Unidos. Barcos del mundo, enciendan sus motores. ¡Que fluya el petróleo!”, afirmó Trump.
Puntos centrales: Ormuz, sanciones y programa nuclear
Según el viceministro iraní de Relaciones Exteriores, Kazem Gharibabadi, el acuerdo con Washington pone “fin inmediato a la guerra”. Sin embargo, su contenido no ha sido publicado y ambas partes han divulgado versiones contradictorias sobre los términos alcanzados.
Irán indicó que las negociaciones deben comenzar como máximo dentro de 60 días, con el objetivo de alcanzar un acuerdo definitivo sobre los puntos más complejos. Entre ellos figuran el levantamiento de sanciones, la cuestión nuclear, la reconstrucción y el desarrollo económico de Irán, así como la creación de un mecanismo de seguimiento de los compromisos pactados.
Trump aseguró este lunes al New York Times que Irán recibió una moratoria de 20 años sobre el enriquecimiento de uranio. La versión se suma a otros mensajes previos del mandatario, quien ha sostenido que cualquier arreglo debe contener garantías sobre el programa nuclear iraní.
La agencia iraní Fars informó, por su parte, que Estados Unidos habría aceptado “el pago de peajes a Irán” por el tránsito de barcos por el estrecho de Ormuz. Ese punto genera resistencias en varios países, entre ellos Francia, anfitriona desde este lunes de una cumbre del G7 en la que participa Trump.
La reapertura de Ormuz tuvo un impacto inmediato en los mercados. Tras el anuncio, los precios del crudo se desplomaron y tanto el Brent como el WTI se cotizaban alrededor de los US$80 por barril. El cierre del estrecho había provocado efectos importantes sobre la economía mundial, con presiones inflacionarias en numerosos países y dificultades en el suministro de fertilizantes necesarios para la producción de alimentos.
El frente nuclear sigue siendo uno de los asuntos más delicados. Estados Unidos e Israel acusan a Teherán de buscar armas atómicas, algo que la república islámica niega. El eventual acuerdo deberá definir cómo se abordará el enriquecimiento de uranio y qué garantías existirán para las partes.
Líbano entra en el acuerdo y crece la expectativa internacional
El acuerdo también incluiría el frente de Líbano, según un alto cargo estadounidense que pidió el anonimato. Esa inclusión era una exigencia de Teherán, aunque hasta ahora Washington había intentado mantener ese asunto al margen de las negociaciones principales.
Líbano fue arrastrado a la guerra el 2 de marzo, cuando el grupo proiraní Hezbolá atacó territorio israelí en apoyo a Irán. Desde entonces, Israel bombardea el país y ocupa actualmente una parte del territorio vecino. Los bombardeos israelíes han causado más de 3.700 muertos desde marzo, según el gobierno libanés.
El presidente libanés, Joseph Aoun, expresó este lunes su deseo de que el acuerdo, del que no fue notificado oficialmente, “ponga fin de forma definitiva al ciclo de violencia”. En el sur del país, algunos residentes empezaron a regresar a zonas donde no hay presencia de fuerzas israelíes.
“Volvemos a nuestro sur, a la tierra libre. No podemos prescindir de la tierra del sur”, dijo a AFP Alaa Merahi, quien viajaba en automóvil con su esposa e hijos cerca de Tiro, junto a numerosos vehículos cargados con colchones y maletas.
La comunidad internacional recibió el anuncio con alivio. Reino Unido, Francia, Alemania, Italia y Canadá dijeron estar dispuestos a levantar algunas sanciones contra Irán. En contraste, en Israel surgieron críticas desde sectores del gobierno y la oposición.
El ministro de Seguridad Nacional, el ultraderechista Itamar Ben Gvir, afirmó: “No garantizamos nuestra seguridad”. El ex primer ministro Naftali Bennett, principal rival de Benjamín Netanyahu para las próximas elecciones, calificó el pacto como un “giro peligroso para la seguridad de Israel”. El ministro de Defensa, Israel Katz, dijo que el ejército “permanecerá en las zonas de seguridad en Líbano, Siria y Gaza por un período ilimitado”.
En Irán, la población recibió el anuncio con una mezcla de esperanza y desconfianza. Erfan, un vendedor de 18 años en Teherán, dijo que espera “que se firme el acuerdo principal, se levanten las sanciones y la economía se reactive para que la región recupere la paz y la tranquilidad”.
Hosein Hagh Parast, empleado bancario de 31 años, expresó una posición distinta. “Nuestro gobierno quizás haya llegado a un acuerdo con ellos, pero el pueblo está profundamente insatisfecho porque matan a iraníes, sobre todo a niños inocentes”, dijo a AFPTV.
El conflicto comenzó el 28 de febrero con bombardeos de Israel y Estados Unidos contra Irán, que respondió atacando intereses estadounidenses en países del Golfo aliados de Washington.
Ahora, con el anuncio de un acuerdo inmediato y la intención iraní de llevar el pacto definitivo al Consejo de Seguridad de la ONU, la región entra en una fase diplomática decisiva, aunque todavía marcada por dudas sobre el alcance real del compromiso y su implementación.



