Gaza, 3 jun (EFE).- El Ejército israelí mató este miércoles a dos personas en un ataque con dron contra una vivienda en Maghazi, en el centro de la Franja de Gaza, y un hombre murió tras sucumbir a las heridas causadas por otro ataque israelí registrado ayer martes.
Según informaron fuentes del servicio de ambulancias gazatí, el dron impactó en el patio de una vivienda perteneciente a la familia Al Aidi cercana a la rotonda de Makki, ubicada en el campo de refugiados de Maghazi. Al menos dos personas murieron en el ataque y varias más resultaron heridas, que fueron trasladadas al Hospital de los Mártires de Al Aqsa en Deir al Balah.
Además, según fuentes médicas locales, Hassan Muhammad Abdul Aziz Salama, de 66 años, murió este miércoles de las heridas causadas por un ataque israelí con dron perpetrado ayer martes en la zona de Al Maghraqa del centro de Gaza.
El Ministro de Sanidad gazatí, controlado por el grupo islamista palestino Hamás, informó este miércoles de que tres personas murieron ayer martes en ataques israelíes en toda la Franja palestina, y que otras 35 resultaron heridas. De esta manera, Sanidad eleva a 72.945 los fallecidos en Gaza por fuego israelí desde el comienzo de su ofensiva en octubre de 2023, de ellas 936 desde el alto del fuego acordado en octubre de 2025, pese al que Israel lleva a cabo ataques prácticamente a diario.
Estos nuevos incidentes ocurren en un contexto de violencia persistente en la región, donde la tregua acordada ha sido violada en múltiples ocasiones. La comunidad internacional ha expresado su preocupación por el creciente número de víctimas civiles y ha instado a ambas partes a respetar el alto el fuego. Sin embargo, los ataques continúan, lo que ha generado una crisis humanitaria en la Franja de Gaza, donde los hospitales están desbordados y los suministros básicos escasean.
El gobierno israelí, por su parte, ha justificado sus acciones como medidas de defensa contra ataques de grupos armados palestinos. No obstante, organizaciones de derechos humanos han denunciado que los ataques contra civiles podrían constituir crímenes de guerra. La situación sigue siendo tensa, y se espera que nuevos esfuerzos diplomáticos intenten restablecer la calma en la región.



