La cadena hotelera española Meliá Hotels International ha decidido poner fin a la gestión y comercialización de 15 hoteles en Cuba, una medida que se suma a la reciente salida de otras compañías internacionales del sector turístico en la isla. La decisión, anunciada mediante un comunicado oficial, responde a cambios en el contexto geopolítico, económico, legal y social de Cuba, según explicó la empresa.
¿Por qué Meliá abandona Cuba?
Meliá señaló que una serie de circunstancias ajenas a su capacidad de gestión afectaron aspectos operativos, legales y de seguridad de los establecimientos que administraba. La compañía se convierte así en la más reciente empresa extranjera en retirarse de Cuba, luego de que Iberostar y Blue Diamond Resorts también anunciaran el cese de sus operaciones en la isla.
El papel de Gaesa en la crisis turística
El anuncio ocurre semanas después de que Estados Unidos impusiera sanciones directas contra Gaesa, el conglomerado económico-militar cubano que controla gran parte de la infraestructura turística del país. Washington ha intensificado la presión sobre las empresas extranjeras que mantienen vínculos con Gaesa, exigiéndoles demostrar que no infringen las sanciones. El secretario de Estado estadounidense, Marco Rubio, ha cuestionado públicamente las prácticas de Gaesa, mientras que el gobierno cubano defiende su existencia como un mecanismo para captar divisas y mitigar los efectos del embargo.
Impacto en el turismo cubano
La salida de operadores internacionales se produce en un momento difícil para el turismo en Cuba. Meliá indicó que el impacto económico directo de su decisión será limitado, ya que la mayoría de los hoteles afectados ya estaban cerrados debido a problemas energéticos y a la reducción de la demanda turística. El sector turístico, históricamente una de las principales fuentes de ingresos para Cuba, enfrenta desafíos como la caída de visitantes, restricciones económicas y deficiencias de infraestructura.
La retirada de Meliá, que durante décadas fue uno de los principales operadores extranjeros en la isla, se suma a un proceso de reducción de la presencia internacional en el mercado turístico cubano. La compañía afirmó que la decisión se tomó bajo criterios de responsabilidad corporativa ante un escenario que cambió significativamente en términos operativos y regulatorios.



