El Consejo Marítimo Báltico e Internacional (Bimco), la mayor organización patronal del sector naviero a nivel mundial, ha expresado su escepticismo respecto al acuerdo alcanzado entre Estados Unidos e Irán, señalando que la navegación por el estrecho de Ormuz continúa siendo excesivamente peligrosa. La entidad sostiene que la situación sigue siendo volátil y que no existen garantías suficientes para restablecer por completo el tránsito marítimo en la zona.
Falta de claridad en los acuerdos
La preocupación del sector surge en un momento en que ambas naciones han anunciado avances para desbloquear una de las rutas comerciales más estratégicas del planeta. Sin embargo, para las navieras, las declaraciones emitidas hasta ahora no proporcionan la claridad necesaria para tomar decisiones operativas a gran escala.
Jakob Larsen, jefe de Seguridad de Bimco, señaló que la información divulgada por Washington y Teherán deja interrogantes abiertos sobre aspectos esenciales para la navegación comercial, como los tiempos de reapertura, los corredores de tránsito y las condiciones de seguridad que enfrentarán los buques.
La organización, que representa aproximadamente el 60% de la flota mercante mundial, considera que la ausencia de detalles concretos impide concluir que el riesgo para la industria marítima haya disminuido significativamente. Larsen afirmó: “Debido a la falta de detalles y a un historial de promesas demasiado optimistas, creemos que la situación de seguridad para la industria del transporte de mercancías sigue siendo volátil y todavía consideramos muy arriesgado que los barcos empiecen a transitar en este punto”.
Propuesta de coordinación internacional
Como parte de las medidas para facilitar una reapertura segura, Bimco propuso que la reanudación del tráfico marítimo sea coordinada por una entidad neutral. La organización considera que un organismo internacional podría ayudar a generar confianza entre las partes y ofrecer mayor previsibilidad al sector. Larsen planteó que las Naciones Unidas podrían desempeñar un papel relevante en ese proceso, estableciendo rutas seguras, mecanismos para separar el tráfico marítimo y protocolos de respuesta ante emergencias.
El directivo sostuvo que una iniciativa de este tipo también ayudaría a definir procedimientos de información, seguridad y protección para los buques. Todo ello sería clave para garantizar que la reapertura no solo sea autorizada formalmente, sino que cuente con condiciones efectivas para reducir los riesgos.
Embarcaciones varadas y riesgo de minas
La inquietud de las navieras se refleja en la situación de cientos de embarcaciones que permanecen en el golfo Pérsico. Según Bimco, alrededor de 600 barcos continúan en la zona a la espera de condiciones que les permitan retomar sus rutas habituales. Dentro de ese grupo se encuentran aproximadamente 250 petroleros, lo que evidencia la importancia energética de la región.
Otro factor que mantiene las alertas encendidas es el riesgo asociado a posibles minas en el área. Larsen afirmó que esta amenaza sigue siendo motivo de preocupación inmediata y futura, por lo que considera indispensable establecer corredores marítimos libres de explosivos. En sus declaraciones, concluyó que “ambas partes del conflicto deben proporcionar garantías creíbles antes de que el tráfico se pueda reanudar por completo, hasta los niveles previos al conflicto”.
Señales mixtas en el tránsito
Por su parte, Niels Rasmussen, analista de marina mercante de Bimco, indicó que durante la última semana aumentó el número de embarcaciones que han atravesado el estrecho. No obstante, aclaró que todavía no existen señales de un cambio sustancial en la situación de fondo.
Rasmussen agregó que el acuerdo preliminar anunciado entre Estados Unidos e Irán, cuya firma está prevista para el próximo viernes en Suiza, aún no ha generado transformaciones significativas en las condiciones operativas de la región. Además, estimó que pasarán varias semanas antes de que todos los barcos logren abandonar el golfo Pérsico.
Importancia estratégica del estrecho
La relevancia de este corredor marítimo radica en que, antes del conflicto por el estrecho de Ormuz, transitaba por él cerca del 20% del petróleo mundial. A ello se suma la persistencia de diferencias entre Washington y Teherán sobre las condiciones futuras de navegación, especialmente respecto al eventual cobro de tasas a los buques que crucen la zona.
La advertencia de Bimco adquiere relevancia por el peso que tiene dentro de la industria global. Sus evaluaciones de riesgo son un referente para armadores y operadores marítimos, y su postura actual refleja la desconfianza del sector ante la falta de garantías concretas para reanudar el tránsito de manera segura.



