El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, afirmó este miércoles que su país llevará a cabo nuevos ataques contra Irán, después de los bombardeos realizados el día anterior como represalia por el derribo de un helicóptero estadounidense. La declaración se produce en medio de especulaciones sobre una posible ruptura de las negociaciones entre ambas naciones para poner fin al conflicto.
Trump justifica la ofensiva
Durante un acto en el Despacho Oval de la Casa Blanca, Trump declaró: "Les atacamos con dureza ayer, y hoy les vamos a atacar con dureza de nuevo". El mandatario aseguró que su administración estaba "cerca" de alcanzar un acuerdo con Irán, pero reprochó a Teherán por el ataque al helicóptero, que calificó como una provocación que ha desencadenado la peor escalada desde el alto el fuego firmado el 8 de abril.
"Tenemos derecho a hacerlo (atacar). Ya saben, derribaron una máquina increíble, realmente increíble. Al principio dijeron que no lo habían hecho, pero luego admitieron que sí", argumentó Trump para defender los bombardeos recientes.
Respuesta iraní y reacciones internacionales
Irán respondió atacando objetivos militares estadounidenses en varios países de Oriente Medio, incluidos Jordania, Kuwait y Baréin. Sin embargo, Washington negó que esos ataques hubieran ocurrido. Trump responsabilizó a Irán por no haber firmado aún un acuerdo que ponga fin a la guerra iniciada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel. "Estuvimos realmente cerca de un acuerdo, pero nos siguen dando largas, nos siguen tomando por tontos", afirmó, y añadió que se siente "avergonzado" por sus predecesores en el cargo.
El secretario general de la ONU, António Guterres, denunció la fragilidad de los acuerdos de alto el fuego vigentes en Oriente Medio, tanto con Irán como entre Israel y el Líbano, y alertó sobre el riesgo de que se conviertan en "un fuego total". "En el Golfo, el alto el fuego se parece más bien a un fuego menor, como hemos visto con la escalada de ataques y la retórica de las últimas 48 horas", lamentó Guterres durante una sesión del Consejo de Seguridad.
La comunidad internacional sigue de cerca la evolución de los acontecimientos, mientras aumentan las tensiones en una región ya de por sí volátil.



