Ciudad de México, 11 jun (EFE).- En medio de la efervescencia futbolera por el Mundial 2026, México recibe el torneo con una serie de demandas sociales que buscan aprovechar la atención internacional que acompaña al evento. Desde la crisis de desapariciones y las protestas magisteriales hasta reclamos por vivienda, agua y espacio público, la agenda social se entrelaza con la fiesta deportiva.
Ambiente mundialista y movilizaciones
En Ciudad de México, sede del partido inaugural, la presencia del Mundial ya se extiende más allá del estadio. Zonas para aficionados, conciertos y activaciones culturales han llevado el Mundial a plazas y espacios públicos. Sin embargo, el ambiente festivo no es el único que ocupa las calles. A la par de los preparativos, la ciudad convive con operativos de seguridad reforzados y una creciente agenda de movilizaciones sociales.
Colectivos de búsqueda de desaparecidos, maestros, vecinos y grupos antimundialistas han convocado acciones para visibilizar distintas demandas. La Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educación (CNTE) ha sido uno de los actores más visibles y este jueves intentará llevar sus protestas hasta el Estadio Ciudad de México (Azteca), sede del partido inaugural.
Protestas del magisterio
Desde finales de mayo, miles de maestros mantienen un plantón en el Centro Histórico de la capital, a pocos metros del Zócalo, donde se ubica el FIFA Fan Fest. El magisterio mantiene un conflicto abierto con el gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum, a quien acusa de incumplir su promesa de reformar el sistema de pensiones de los trabajadores del Estado. Además, exigen aumentos salariales y la revisión de diversas políticas educativas.
Familiares de desaparecidos
Los familiares de personas desaparecidas llevan meses preparando acciones para aprovechar el Mundial como plataforma de visibilidad. Desde febrero anunciaron su intención de formar vallas humanas en los accesos al Estadio Azteca y mostrar a aficionados y medios internacionales una crisis que acumula más de 133.000 desaparecidos en México. Las actividades comenzaron la noche del miércoles con una velada en las inmediaciones del estadio y continuarán durante la jornada inaugural con concentraciones, pegas de fichas de búsqueda y otras acciones convocadas por colectivos, incluidos los padres de los 43 estudiantes de Ayotzinapa.
Reclamos urbanos y sociales
El Mundial también ha avivado reclamos sobre la ciudad que recibe el torneo. Vecinos, comerciantes, trabajadoras sexuales y otros colectivos han cuestionado obras de infraestructura, desplazamientos y desalojos, así como procesos de gentrificación y turistificación atribuidos a los preparativos. Buena parte de esas tensiones se han concentrado en los alrededores del Estadio Azteca, donde organizaciones vecinales han denunciado impactos derivados de los preparativos.
Seguridad reforzada
Vallas, filtros y miles de policías alrededor del Estadio Azteca han convertido la seguridad en una de las imágenes más visibles de la inauguración. El operativo "Última Milla" ya impidió que familiares de desaparecidos llegaran hasta la sede durante una velada la noche del miércoles. El sur de la capital concentra este jueves las principales tensiones: mientras el gobierno intenta blindar el estadio, maestros, familiares de desaparecidos y otros grupos buscan acercar sus reclamos al principal escenario del Mundial.



