Moscú, 11 jun (EFE).- El Kremlin defendió este jueves la estabilidad de su sistema bancario frente al anuncio del nuevo paquete de sanciones presentado por la Unión Europea a raíz del inicio de la guerra de Ucrania.
"En cuanto a las sanciones ilegales y las restricciones externas a nuestro sistema bancario, no se trata de un fenómeno nuevo. Como saben, nuestros bancos más grandes llevan mucho tiempo bajo sanciones", señaló el portavoz del Kremlin, Dmitri Peskov, en su rueda de prensa telefónica diaria.
Peskov aseguró que a pesar de las sanciones internacionales ya impuestas, los bancos rusos "generan altos beneficios, se desarrollan, mantienen una estabilidad absoluta y conservan sus mejores calificaciones de confianza".
De este modo, el asesor presidencial recordó que ayer mismo el presidente ruso, Vladímir Putin, subrayó que a pesar de ciertas dificultades y tendencias relacionadas con la caída de la inversión y el empeoramiento económico "la situación es completamente estable y está totalmente bajo control".
Así, el Banco Central ruso, cuya presidenta, Elvira Nabiúlina, lleva dos semanas desaparecida por cuestiones alegadas de salud, "está siguiendo de cerca la situación y adoptando las medidas necesarias para mantener la estabilidad en el sector bancario", añadió Peskov.
Este martes Bruselas presentó su vigesimoprimer paquete de sanciones contra Rusia, que incluye nuevas medidas de presión en el ámbito de la energía, el sector financiero y el comercio, además de prohibir la entrada en la Unión Europea de excombatientes rusos.
Los expertos consideran que este último paquete carga especialmente contra el sistema bancario ruso, cuya crisis se vaticina desde el año pasado debido a ciertos problemas avistados en la economía rusa tras más de cuatro años de guerra.
Las autoridades bancarias rusas, tanto públicas como privadas, previeron que 2026 sería un año difícil, debido a la caída de la inversión, la continuada política de altos tipos de interés que combate la inflación y el fortalecimiento del rublo.
Ello provocó la quiebra de numerosas empresas en el país y la crisis en determinados sectores, como el carbón, la metalurgia y la construcción, que no podían afrontar la creciente deuda y las nuevas condiciones del mercado debido al encarecimiento de los costes.
Las autoridades rusas relegaron los problemas de endeudamiento a las compañías financieras, que se ven obligadas a conceder créditos a entidades insolventes.
Además, el país cuenta con un grave problema presupuestario desde la entrada del año a nivel federal y regional. El presupuesto fue además reajustado al poco de comenzar 2026 y se preveía volver a revisarlo.
En mayo condonó la deuda de 68 regiones del país (de las 89 existentes), valorada en 440.000 millones de rublos (6.192 millones de dólares) correspondientes al ejercicio de 2024-2025.
La portavoz del Ministerio de Exteriores de Rusia, María Zajárova, advirtió el miércoles que Rusia responderá con "duras medidas" a las sanciones europeas, "que no han alcanzado ni alcanzarán su objetivo, que es influir en nuestra política soberana", la cual sigue priorizando la continuación de la campaña militar contra Ucrania. EFE



