Dos buques militares estadounidenses, el USS Fort Lauderdale y el USS Billings, llegaron el viernes a aguas cercanas a Venezuela para movilizar equipos de búsqueda y rescate tras los devastadores terremotos gemelos que azotaron el país el 24 de junio. Estas naves, que anteriormente participaron en la operación Lanza del Sur durante el bloqueo contra Nicolás Maduro, ahora transportan equipos de rescate, equipamiento médico y ayuda humanitaria.
Despliegue de helicópteros y personal
Dos helicópteros Osprey aterrizaron en el aeropuerto de Maiquetía, provenientes de los buques, para iniciar las labores de asistencia. El sábado, altos funcionarios estadounidenses declararon en una llamada con periodistas que el USS Fort Lauderdale está preparado para recibir a personas que requieran atención médica de emergencia.
Estados Unidos se prepara para desplegar a más de 250 personas, incluyendo tres equipos especializados de búsqueda y rescate urbano con perros de búsqueda, ingenieros estructurales, médicos y paramédicos, según informó el Departamento de Estado en un comunicado el viernes. Los equipos transportarán más de 90.000 kilos de equipo especializado y trabajarán junto con las autoridades venezolanas para priorizar las zonas más afectadas.
Ayuda internacional masiva
La respuesta de Estados Unidos es parte de una avalancha de recursos de muchos países para ayudar a Venezuela, que tiene capacidad limitada para enfrentar un desastre de esta magnitud tras años de sanciones y mala gestión económica. Hasta el viernes por la tarde, habían llegado tripulaciones de México, República Dominicana y El Salvador, y cientos más estaban en camino desde Turquía, Alemania, India e Israel, según medios locales.
México envió 260 militares, incluyendo personal médico y enfermeros, y aviones con ayuda humanitaria. Topos Aztecas, la organización sin fines de lucro de búsqueda y rescate, envió 400 rescatistas a Venezuela, quienes llegaron el viernes, según su presidente, Héctor Méndez. Parte del equipo partió de Estados Unidos, Honduras y Panamá, mientras que la mayoría viajó desde México.
Financiamiento y comunicaciones
Washington está movilizando 150 millones de dólares en asistencia humanitaria, incluyendo fondos para la Organización Internacional para las Migraciones, UNICEF y el Programa Mundial de Alimentos, y se asocia con Starlink para proporcionar servicio gratuito de internet por satélite en las zonas afectadas. Funcionarios estadounidenses anunciaron el sábado que ultiman un paquete de ayuda adicional por cientos de millones de dólares, que prevén anunciar en los próximos días.
El gobierno de Estados Unidos, incluido el secretario del Tesoro, Scott Bessent, colabora estrechamente con las autoridades interinas venezolanas para establecer un marco adecuado para coordinar la ayuda internacional y reconstruir la infraestructura crítica.
Impacto humano y desafíos logísticos
El número de muertos ha aumentado rápidamente, alcanzando casi los 1.000 el viernes por la tarde, con miles de heridos más. La Organización Internacional para las Migraciones estima que hasta 6,76 millones de personas podrían verse afectadas, incluyendo aproximadamente 2 millones solo en Caracas.
El gobierno venezolano estimó que 150 personas estaban desaparecidas hasta el jueves, aunque una plataforma opositora elaboró una lista de más de 60.000 personas desaparecidas, de las cuales unas 9.200 habían sido encontradas hasta la tarde del viernes.
“Para Venezuela, la clave está en la organización”, afirmó Neil Osnato, analista de infraestructura y director de Persistence Analytics Group. “El gobierno necesita establecer rápidamente un panorama operativo claro: dónde se encuentran los mayores daños, qué comunidades están aisladas, qué hospitales funcionan, qué carreteras y puentes son transitables, dónde funcionan las comunicaciones y dónde se pueden desplegar equipos externos de forma segura”.
Reacciones y apoyo adicional
El viernes, el presidente estadounidense Donald Trump y el secretario de Estado Marco Rubio llamaron a la presidenta interina Delcy Rodríguez para reafirmar su compromiso de ayuda. Rodríguez desplegó tropas en el estado costero de La Guaira, la región más afectada, tras declarar la zona como zona de desastre.
Una delegación italiana de búsqueda y rescate llegó durante la noche después de que la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, expresara su solidaridad. Méndez, de Topos Aztecas, instó a los venezolanos a no desesperarse: “Cuando encuentras a alguien con vida, no quieres abandonar ese lugar, no quieres soltarlo. Quiero decirles a mis hermanos venezolanos que no están solos”.



