El petrismo y la instrumentalización de los indígenas
Según Maximiliano Rodríguez Fernández, socio de Sotomonte, Sotomonte & Rodríguez Abogados, el petrismo ha abusado sistemáticamente de los pueblos indígenas en los últimos cuatro años, utilizándolos para fines políticos. Rodríguez señala que este abuso ocurre gracias a la indiferencia de un país que ignora los derechos de mujeres, niños y ancianos indígenas, quienes sufren la manipulación de líderes que han entregado su dignidad por contratos.
La crisis histórica de las comunidades indígenas
Las comunidades indígenas han vivido una precaria situación histórica, con desatención estatal, presencia nula del Estado en sus territorios, control de grupos armados, reclutamiento forzado de menores, y mujeres y niños mendigando en las calles. Décadas de abandono, pobreza estructural, violencia y exclusión social explican sus dificultades, pero esto no justifica nuevas formas de instrumentalización.
Marchas y desplazamientos inhumanos
El petrismo utiliza a los indígenas como instrumento de protesta social o apoyo proselitista, movilizándolos en condiciones inhumanas, obligándolos a marchar y abandonándolos lejos de sus tierras, dependiendo de alcaldías con recursos escasos. La Defensoría del Pueblo es una de las pocas entidades que se preocupa por la suerte de estos niños y mujeres.
Contratos sin control y conflictos internos
Se entregan contratos y recursos sin auditoría a dirigencias indígenas, como al Consejo Regional Indígena del Cauca, sin indicadores de impacto. Mientras los líderes reciben recursos y ocupan altos cargos políticos, los territorios sufren conflictos internos, como el choque violento entre comunidades Misak y Nasa, que ha dejado víctimas, en medio del silencio del petrismo.
Compromiso real vs. consignas políticas
El verdadero compromiso con los indígenas requiere condiciones de vida dignas, controles institucionales, protección de mujeres y menores, y respeto a su autonomía sin inmunidad frente al escrutinio público. Reducirlos a herramientas de movilización solo perjudica a quienes se dice defender.



