En medio de una alta tensión política tras las elecciones de junio, un grupo de líderes del denominado 'centro político', encabezados por el exministro de Hacienda José Antonio Ocampo, ha presentado un manifiesto de seis puntos para garantizar la estabilidad democrática del país. El documento está dirigido al gobierno saliente de Gustavo Petro y al presidente electo, Abelardo De La Espriella, con el objetivo de asegurar una transición ordenada y un ejercicio del poder sin ambigüedades.
Reconocimiento de resultados y rechazo a la desobediencia civil
Uno de los pilares del manifiesto es la exigencia de reconocer la legitimidad de las elecciones. Ocampo enfatizó que no existe justificación para cuestionar los resultados, destacando que 'la Registraduría hizo un trabajo maravilloso' y que las veedurías internacionales coincidieron en que 'el proceso colombiano es muy limpio'.
El exministro lamentó que desde sectores del gobierno saliente se mantengan versiones que no coinciden con la realidad electoral, especialmente cuando el propio perdedor ha aceptado su derrota. Asimismo, el documento expresa un desacuerdo tajante con la figura de la desobediencia civil. Según Ocampo, combatir la posesión del nuevo mandatario mediante protestas que busquen impedir el acto es 'totalmente inadecuado'.
El exministro subrayó la importancia de acatar las decisiones nacionales: 'Una vez se toman decisiones nacionales, tienen que ser acatadas. Eso es lo que, a través de un sistema democrático, así funciona'.
Nacionalidad de Abelardo De La Espriella
Un punto crítico del manifiesto se dirige al presidente electo, Abelardo De La Espriella, debido a su múltiple nacionalidad (italiana, estadounidense y colombiana). Aunque no es un impedimento legal, los firmantes advierten sobre posibles conflictos de interés. Ocampo explicó que el juramento de ciudadanía estadounidense obliga a poner los intereses de ese país por encima de otros, lo que generaría una incompatibilidad manifiesta.
'Consideramos que Abelardo De La Espriella debe renunciar a su ciudadanía de Estados Unidos para que no haya ninguna posibilidad de incompatibilidad en sus decisiones con el rol que va a cumplir como presidente', afirmó Ocampo, citando ejemplos como posibles aumentos de aranceles o acciones militares estadounidenses que Colombia podría considerar inconvenientes.



