El presidente electo, Abelardo De La Espriella, estaría buscando que el movimiento Defensores del Patria se convierta en un partido político, según información recientemente difundida por La Silla Vacía. Cinco días después de que el Consejo Nacional Electoral declarara oficialmente a De La Espriella como ganador en las urnas, este mantuvo una reunión privada en Bogotá con un grupo reducido de personas para "fundar" el partido.
Acta fundacional y fundadores
Se divulgó una parte del Acta de la Asamblea Fundacional del partido Defensores de la Patria, con fecha del 30 de junio. En el documento se indica que quienes establecen la reunión son, además de De La Espriella, Joaquín Camilo Gutiérrez Caballero y Carlos Augusto Suárez Rojas. En el acta además se especifica que se pretendía modificar la naturaleza de Defensores de la Patria de un Grupo Significativo de Ciudadanos (GSC) a un partido político permanente.
Según el documento conocido, en la reunión se llevó a cabo la constitución del partido; la aprobación de sus estatutos, la plataforma ideológica y el código de ética; la adopción de símbolos; la designación del director nacional provisional, y la autorización para el trámite ante el Consejo Nacional Electoral. El domicilio principal del partido sería en Bogotá.
En esa reunión habrían participado varios de quienes actualmente se conocen como miembros del gobierno que asumirá el próximo 7 de agosto. La lista incluye a 26 fundadores, entre los que figuran De La Espriella y José Manuel Restrepo en los primeros lugares. De entre el gabinete ya designado hasta el momento, se encuentran el ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán; el ministro de Interior, Rodrigo Lara Restrepo; el ministro de Comercio, Mauricio Gómez Amín, y el ministro de Defensa, Jorge Eduardo Mora.
Entre los fundadores también figuran algunos perfiles con trayectoria en el ámbito jurídico. Uno de ellos es Andrés Bernardo Barreto González, abogado especializado en derecho de la competencia que fue superintendente de Industria y Comercio entre 2018 y 2022, durante el gobierno de Iván Duque. Además de ese cargo cumplió con otras responsabilidades en entidades públicas, como asesor jurídico en la Cancillería, director distrital de Relaciones Internacionales en la Alcaldía de Bogotá y experto comisionado de la Comisión de Regulación de Energía y Gas (Creg).
La lista también incluye a Valerie Lafaurie García —que suena para consejera presidencial para las regiones— y Camilo Andrés Noguera Abello, ambos abogados con experiencia en el ejercicio profesional del derecho y el sector privado. En la reunión también se habría designado como director al abogado Camilo Noguera y declarado la intención de competir en las regionales de 2027. Por último, se habría hecho la solicitud al CNE de registrar un logo con un tigre.
Obstáculos normativos para el reconocimiento
Debido a la normativa actual para la constitución de partidos políticos, existen varios obstáculos que impedirían al CNE dar el aval para Defensores de la Patria. Como lo establece la Constitución, los movimientos deben alcanzar al menos el 3 por ciento de los votos válidos para el Senado para ganarse la personería jurídica. Sin embargo, Defensores de la Patria no presentó lista propia al Congreso en las elecciones legislativas, sino que Abelardo de la Espriella decidió respaldar las listas del Movimiento Salvación Nacional.
Conociendo esta normativa, Defensores de la Patria está pidiendo tener en la cuenta los 12,9 millones de votos que obtuvo el presidente electo en las votaciones de segunda vuelta. En ese sentido, compara su caso con el de la Colombia Humana de Gustavo Petro en 2018. No obstante, el reconocimiento a Colombia Humana fue ordenado por la Corte Constitucional como garantía para la oposición tras la derrota de Petro con Duque, como se hizo también con Rodolfo Hernández en 2022. Esto no aplicaría para el movimiento de Abelardo por tratarse del candidato ganador.
El trámite de la solicitud quedó en manos del magistrado del Consejo Nacional Electoral Alfonso Campo, quien será el encargado de elaborar la ponencia que posteriormente deberá ser discutida por la Sala Plena de la corporación. De acuerdo con información publicada por La Silla Vacía, Campo mantiene una línea de comunicación con el gobierno del presidente electo Abelardo de la Espriella a través del magistrado de la Corte Constitucional Carlos Camargo. La decisión final, sin embargo, no dependerá únicamente del ponente, sino de la votación de la Sala Plena del CNE, donde se requieren al menos seis votos favorables para aprobar el reconocimiento de la personería jurídica.
Diferencias entre Grupo Significativo de Ciudadanos y partido político
Un Grupo Significativo de Ciudadanos (GSC) y un partido político tienen grandes diferencias. El primero es una figura creada para respaldar candidaturas de una elección específica mediante la recolección de firmas, mientras que un partido político es una organización permanente con personería jurídica reconocida por el Consejo Nacional Electoral (CNE), lo que le permite participar de manera estable en la política. De acuerdo con el CNE, los grupos significativos "no suponen una organización permanente" sino la simple coyuntura de postular listas y candidatos en un determinado certamen electoral.
Esto quiere decir que los grupos significativos deben conformar un comité promotor y recoger firmas cada vez que pretendan presentar aspirantes a cargos de elección popular, mientras que los partidos con personería jurídica pueden otorgar avales directamente. Contar con personería jurídica también implica acceder a una serie de derechos institucionales. Los partidos pueden recibir financiación estatal para su funcionamiento y campañas, acceder a espacios gratuitos en medios de comunicación durante los procesos electorales, organizar consultas internas y ejercer otros derechos previstos en la Ley 1475 de 2011.
Si Defensores de la Patria obtiene la personería jurídica, podrá avalar directamente candidatos a gobernaciones, alcaldías, asambleas, concejos y juntas administradoras locales, sin necesidad de iniciar nuevamente un proceso de recolección de firmas para cada aspirante. Si esto no sucede, el movimiento tendría que volver a constituirse como Grupo Significativo de Ciudadanos o recurrir a alianzas con partidos que ya cuenten con personería jurídica para respaldar sus candidaturas.



