El presidente electo, Abelardo De La Espriella, enfrenta el desafío inmediato de conformar un equipo de gobierno de altas calidades y rendimiento, ante los graves problemas que aquejan al país. La primera prioridad es estabilizar el orden público en los 32 departamentos y 1.103 municipios de Colombia, donde la extorsión, el narcotráfico, el secuestro, los bloqueos de vías y las microeconomías subterráneas han generado un deterioro significativo. De La Espriella debe rodearse de expertos en seguridad para lograr, en menos de 150 días, una estabilización en todo el territorio.
El desafío económico: déficit fiscal y recuperación del grado de inversión
En paralelo, la economía representa el problema de mayor impacto. El fisco nacional carece de los recursos necesarios para inversión social, avances tecnológicos, infraestructura y contratación de personal idóneo en las empresas estatales. Para el 7 de agosto, el déficit fiscal de Colombia se situará entre el 6% y el 7%, una señal de alerta para la banca multilateral y las calificadoras de riesgo. Es urgente reducir el déficit al 4% en el primer año y comprometerse con un 3% antes de 2030.
El perfil del ministro de Hacienda y la Dian
Para ello, se requiere un jefe de la economía con experiencia en Washington y Nueva York, donde se gestionan créditos a buenas tasas y se busca recuperar el grado de inversión perdido durante la pandemia. Es probable que De La Espriella siga el ejemplo de Javier Milei en Argentina, acudiendo al gobierno de Donald Trump para obtener un crédito millonario que estabilice la deuda, reduzca los costos del servicio de la deuda y libere fondos para inversiones. El ministro de Hacienda debe tener vuelo propio, acompañado de un director de la Dian enfocado en recaudar más de 300 billones de pesos anuales, combatir la corrupción interna, la evasión y el contrabando, y garantizar que se puedan cobrar impuestos sin nuevas reformas tributarias que sobrecarguen a empresarios y empleados.
Informalidad laboral: el gran problema estructural
Si Hacienda y la Dian están en buenas manos, será más fácil atacar la informalidad, que se ha consolidado como el gran problema de la economía colombiana en los últimos cuatro años. Se propone flexibilizar las cargas parafiscales, realizar una reforma laboral y promover que los emprendedores se conviertan en empresarios formales.
Libro blanco y comités de empalme
Entre un gobierno y otro, es necesario elaborar un libro blanco como mecanismo de rendición de cuentas para evitar que la parábola del retrovisor persista durante el cuatrienio. Los comités de empalme en cada ministerio y entidad son fundamentales para identificar a los funcionarios más probos. La Colombia que recibe el presidente electo tiene 54 millones de habitantes, 20 millones de familias, 15 millones de personas en pobreza y cinco millones en pobreza extrema. Debe enfocarse en soluciones urgentes, sin enredarse en peleas políticas con quienes han drenado el erario público en gobiernos anteriores.



