Gómez Martínez sería el ministro del 'guayabo' fiscal, según Gonzalo Hernández
Gómez Martínez sería el ministro del 'guayabo' fiscal

El ministro de Hacienda designado, Miguel Gómez Martínez, ha generado expectativas positivas con sus primeros anuncios, según Gonzalo Hernández, ex viceministro técnico de Hacienda. Hernández destaca que el reconocimiento abierto de la crítica situación fiscal es un primer paso acertado, ya que el gobierno saliente subestimó el problema desde 2024 y abandonó el ajuste fiscal postpandemia, lo que provocó un alto costo de financiamiento de la deuda y un crecimiento insostenible impulsado por el gasto público.

Inflación e inversión: los desafíos persistentes

Hernández señala que la inflación lleva seis años sin cumplir la meta, mientras la inversión se mantiene en niveles bajos debido a la falta de coordinación público-privada y las altas tasas de interés. El candidato presidencial oficialista evadió estos debates, y solo con la llegada de la senadora Clara López se vieron algunas luces, aunque demasiado tarde.

En palabras de Hernández: "Miguel Gómez Martínez ya dijo en términos coloquiales que sería el ministro del 'guayabo' –agreguemos 'fiscal' para evitar señales confusas a los mercados–".

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Respeto institucional y claridad sobre la deuda

Otro punto positivo es el respeto mostrado hacia la junta directiva del Banco de la República. Gómez Martínez expresó que hubiera preferido que la tasa de intervención no subiera al 12 %, pero evitó confrontaciones interinstitucionales. Además, aclaró que la "renegociación" de la deuda es en realidad un "reperfilamiento" para reducir pagos de intereses cuando los mercados lo permiten. De hecho, las tasas de la deuda pública han bajado de niveles superiores al 14 % a menos del 12 %, anticipando un mayor compromiso fiscal.

Riesgos externos y ajuste fiscal pendiente

Hernández advierte que no se puede dar por sentado un escenario de menores tasas internacionales, citando las declaraciones del nuevo presidente de la Reserva Federal, quien afirmó que quienes esperen que no se tome en serio la meta de inflación del 2 % en EE.UU. terminarán "decepcionados", pese a las solicitudes de Trump de recortar tasas.

El ajuste fiscal es clave, pero el gobierno electo debe clarificar su magnitud. Hernández duda que sea posible un ajuste de 60 billones de pesos anuales debido a restricciones técnicas y políticas. También están pendientes la atención financiera de los sectores de Salud y Energía.

Propuesta para la recuperación fiscal

Hernández sugiere regresar al déficit de 2023 (4,3 % del PIB) en dos años mediante una gran concertación política que incluya: reducción del gasto, fortalecimiento del recaudo tributario con lucha contra la evasión, y eventualmente una nueva reforma tributaria. El orden es crucial para ganar legitimidad política.

"Démosle tiempo al nuevo equipo para presentar su fórmula para la resaca", concluye Hernández.

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